Durante más de una década, Enrique Marcelo Paz permaneció fuera del radar en Villa Tranquila, en la localidad de Dock Sud, partido de Avellaneda. El hombre había desaparecido del barrio luego de ser acusado de matar a un vecino tras una discusión ocurrida en mayo de 2015.
El silencio que rodeaba su paradero terminó hace pocos días, cuando un familiar de la víctima lo identificó nuevamente en el barrio. Ese reconocimiento casual derivó en un aviso a la Justicia que culminó con la detención de Paz, quien llevaba más de diez años prófugo.
El acusado, hoy de 48 años, tenía un pedido de captura vigente desde el 9 de mayo de 2015. Según consta en la causa, ese día había discutido con su pareja y salió de su casa, ubicada a pocas cuadras del lugar del hecho, muy alterado y armado con un arma de fuego.
Luego caminó hasta la esquina de Estanislao del Campo y General Levalle, frente al Club Social y Deportivo Levalle. En ese punto se encontró con Miguel César Molina, un vecino de 31 años. De acuerdo con los investigadores, no existían antecedentes de conflictos previos entre ambos.
El encuentro fue breve. En medio de un estado de fuerte alteración, Paz intercambió algunas palabras con Molina y casi de inmediato le disparó en el abdomen. La víctima fue trasladada de urgencia al hospital Pedro Fiorito de Avellaneda, pero falleció poco después a causa de la gravedad de la herida.
Tras el ataque, según indicaron fuentes policiales, el agresor —conocido en la zona con el apodo de “Porky”— escapó de la escena y desapareció. Desde ese momento no se volvió a tener noticias sobre su paradero hasta esta semana.
La investigación del homicidio se tramita en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°4 de Avellaneda-Lanús, actualmente a cargo del fiscal Mariano Zitto. Cuando ocurrió el crimen, la dependencia funcionaba como una fiscalía descentralizada del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, lo que implicó también cambios de fiscales a lo largo del proceso.
Pese a esas modificaciones administrativas, la causa nunca fue archivada. Con el paso de los años se reunieron distintos testimonios y elementos que señalaban a Paz como el presunto autor del homicidio, mientras que la orden de captura continuaba vigente. El principal obstáculo para avanzar era que el acusado seguía sin ser localizado, hasta que finalmente fue reconocido y detenido en el mismo barrio donde había desaparecido diez años atrás.


