Una serie de hechos violentos se registró este jueves en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº2 de Florencio Varela, después de que un jurado popular resolviera absolver a un joven acusado de causar la muerte de una adolescente en un siniestro vial.
Tras la lectura del veredicto, un grupo de personas comenzó a arrojar piedras contra el edificio judicial, provocando la rotura de ventanas y daños en vehículos estacionados. Además, algunos manifestantes intentaron iniciar un incendio al prender fuego papeles y cortinas dentro del inmueble, mientras funcionarios, empleados y los integrantes del jurado permanecían en el interior.
El episodio judicial que desencadenó los disturbios se remonta a julio de 2024. En ese momento, Maia Spinelli, de 17 años, viajaba como acompañante en un automóvil y murió luego de un violento choque ocurrido en la intersección de la avenida Eva Perón y 12 de Octubre, en Florencio Varela.
La investigación apuntó contra Valentino Perrone, quien conducía el vehículo. El joven llegó a juicio acusado de homicidio con dolo eventual y lesiones leves, aunque también se contemplaban figuras alternativas como homicidio imprudente y culposo.

El debate se desarrolló bajo el sistema de juicio por jurados. Para el proceso fueron sorteados 12 ciudadanos titulares y seis suplentes, quienes analizaron las pruebas presentadas por la fiscalía y la defensa. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por Marcelo Celidán.
Durante las audiencias se planteó que el grupo de jóvenes viajaba en el auto con más ocupantes de los permitidos, sin utilizar cinturones de seguridad y luego de haber consumido alcohol. Según se expuso en el juicio, el vehículo conducido por Perrone impactó desde atrás contra otro automóvil, se desvió, chocó contra el boulevard de una avenida, regresó al carril y finalmente se estrelló contra el frente de un local comercial. Como consecuencia del impacto murió Maia Spinelli y los demás ocupantes resultaron heridos.
La audiencia final se extendió hasta la madrugada, cuando el jurado entregó su decisión en un sobre cerrado. De acuerdo con el procedimiento del sistema de jurados, el veredicto se da a conocer de inmediato y las partes no pueden anticipar el resultado. La legislación establece que para declarar culpable a un acusado por delitos que no contemplan pena de prisión perpetua se necesitan al menos diez votos afirmativos. Al no alcanzarse ese número, corresponde la absolución.
De acuerdo con el testimonio de una auxiliar letrada del tribunal, los familiares de la víctima reaccionaron con profunda angustia dentro de la sala al escuchar el fallo. Ante el clima de tensión, las autoridades decidieron desalojar el recinto.
Poco después, ya en el exterior, cerca de 30 personas lograron superar el operativo policial y comenzaron a lanzar piedras contra el edificio. Varias ventanas quedaron destruidas mientras quienes permanecían dentro del tribunal buscaban resguardarse.
En medio de los disturbios, el juez Santiago Zurzolo recibió el impacto de un ladrillo en el pecho y sufrió cortes provocados por astillas de vidrio. También se registraron daños materiales en vehículos pertenecientes a funcionarios y jurados, entre ellos dos motos y un automóvil.
Según testigos, una persona introdujo la mano por una de las ventanas rotas y prendió fuego papeles y cortinas mientras gritaba amenazas. El intento de incendio fue controlado rápidamente, aunque dentro del edificio se vivieron momentos de miedo y encierro.
La auxiliar letrada también denunció que su número personal de celular fue difundido en redes sociales y que comenzó a recibir amenazas, situación que puso en conocimiento de la fiscalía.
Trabajadores judiciales, funcionarios y jurados permanecieron dentro del tribunal hasta que llegó un importante despliegue policial con patrulleros y se logró restablecer parcialmente el orden en la zona.

Los incidentes generaron un fuerte repudio institucional. La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) Quilmes manifestó su “profunda preocupación y absoluto rechazo” por los ataques, reclamó medidas urgentes de seguridad para el personal judicial y pidió suspender los términos procesales hasta garantizar la integridad de los trabajadores.
En la misma línea, el Colegio de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial de Quilmes también condenó lo ocurrido y recordó que la absolución fue resuelta por un jurado popular y no por jueces. Además, advirtió sobre el peligro de naturalizar episodios de violencia contra el sistema judicial.
Por su parte, la Red de Juezas y Jueces Penales de la República Argentina expresó su solidaridad con los afectados y alertó sobre la gravedad de este tipo de ataques, al considerar que afectan la independencia judicial y generan presiones incompatibles con el funcionamiento democrático de la justicia. Las entidades coincidieron en la necesidad de reforzar el respeto institucional, la convivencia pacífica y la protección del servicio de justicia frente a hechos de violencia.


