Este martes 1 de julio, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, brindó una conferencia de prensa desde la sede del gobierno bonaerense en La Plata para responder a las acusaciones del presidente Javier Milei, quien lo responsabilizó por el fallo adverso que enfrenta la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF. En un mensaje enfático, Kicillof defendió la decisión tomada en 2012 y denunció un intento de entregar la petrolera a manos privadas.
“El Congreso, por amplia mayoría, resolvió que las acciones de YPF no quedan a disposición del Poder Ejecutivo, menos todavía de un país extranjero. Por más admirador que sea Milei de Trump, no están las acciones de YPF al alcance de otro país”, aseguró el gobernador. Subrayó además que cualquier cambio de propiedad accionaria debe ser aprobado por el Congreso con dos tercios de los votos: “Aunque Milei tuviera la compulsión de entregar YPF, no puede hacerlo sin pasar por el Congreso”.
Kicillof también destacó que el 49% de las acciones de YPF pertenecen a las provincias argentinas y no al gobierno nacional, lo que —a su entender— invalida parte del fallo de la jueza Loretta Preska: “No podría avanzar como si ese patrimonio fuera del Estado nacional. El fallo tiene inconsistencias enormes”.
Durante su exposición, el gobernador defendió la legalidad y necesidad de la expropiación de la petrolera en 2012. Argumentó que la medida se tomó ante el vaciamiento provocado por la gestión de Repsol entre 1999 y 2012. “La historia muestra que privatizar YPF fue una verdadera desgracia para YPF, para Argentina y para nuestro desarrollo”, sostuvo.
Según explicó, durante la administración de Repsol la producción de petróleo cayó casi a la mitad, y la de gas se redujo un 42% desde 2004. Esa situación llevó a que entre 2007 y 2011 el país pasara de un superávit energético a un déficit de casi USD 9.000 millones anuales, con una fuerte dependencia de la importación de combustibles. “En 2013, el déficit superó los USD 6.000 millones y enfrentamos falta de combustibles y divisas”, recordó.
Kicillof remarcó que la expropiación fue aprobada por el Congreso con amplia mayoría y basada en fundamentos constitucionales. Defendió el modelo mixto de la empresa: “Se declaró de interés público el control de la compañía, no las acciones. Así se garantizó su carácter público-privado, con control estatal”, explicó.
En relación al fallo de la jueza Preska, que favorece a un fondo buitre que compró litigios tras la quiebra de un accionista minoritario español, Kicillof fue contundente: “No hay forma de que el estatuto de YPF esté por encima de la Constitución y de las leyes argentinas”. Calificó la sentencia como “disparatada y cuestionable”.
Además, apuntó directamente contra el presidente Javier Milei: “Lo grave de lo que está ocurriendo es que hoy quien gobierna es Milei, que está de acuerdo con regalar todo”. El gobernador anticipó que impulsará una investigación sobre una posible relación entre el gobierno nacional y el fondo favorecido por el fallo. “No puedo afirmarlo, pero se va a investigar. Milei es responsable si se pone en riesgo la soberanía energética”, advirtió.
En el cierre de la conferencia, Kicillof volvió a defender la expropiación y acusó al gobierno de actuar en contra de los intereses del país: “Este juicio comenzó con un fondo buitre y termina con un gobierno que parece estar del lado de los poderes extranjeros, no del lado de la Argentina”.