El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad de la zona y forma parte de la acusación que pesa sobre un hombre denunciado por decenas de vecinos y activistas, quienes lo señalan por sustraer gatos domésticos y abandonarlos en un terreno baldío del partido bonaerense de San Isidro. Según las presentaciones realizadas, ya serían más de 300 los animales robados en los barrios de Martínez, Acassuso y Beccar.
La preocupación creció en paralelo al aumento de los casos reportados en los últimos meses, lo que derivó en la intervención judicial y en el pedido de mayor presencia policial para frenar la seguidilla de desapariciones.
La investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°1 y del Juzgado de Garantías N°1 del Departamento Judicial San Isidro. El expediente se inició a partir de múltiples denuncias impulsadas tanto por vecinos damnificados como por organizaciones proteccionistas de animales.
De acuerdo con más de 30 presentaciones radicadas ante la fiscalía, los hechos siguen un mismo patrón que se intensificó recientemente: los gatos sustraídos pertenecían a familias de la zona norte y, en numerosos casos, aparecieron desorientados o con heridas en un baldío ubicado sobre la calle Juan B. Justo al 600.
Una de las activistas que encabeza las denuncias aportó grabaciones de cámaras de seguridad que, muestran al presunto responsable ingresando a viviendas privadas para llevarse a los animales. En las imágenes se lo observa retirando gatos de distintos domicilios y, en algunos episodios, arrojándolos por el aire. Ese material ya fue incorporado al expediente como una de las principales pruebas de la causa.
A partir de la difusión de los videos en redes sociales y de las denuncias formales, una mujer identificó públicamente a un hombre de 42 años como el presunto autor de los hechos. El sospechoso, vecino de La Matanza, fue señalado por conductas reiteradas que incluirían amenazas, hostigamiento, agresiones físicas e ingresos ilegales a propiedades privadas.
En una publicación que se viralizó, la denunciante sostuvo: “Mientras todos dormimos, él anda haciendo fechorías, delincuente que se mete en propiedades privadas, roba gatos y objetos, amenaza, hostiga, es violento, golpea, y la Policía no hace nada”.
Otra proteccionista también afirmó haber sido víctima de amenazas y agresiones físicas por parte del acusado en más de una ocasión. “Se metió en varias viviendas, usurpó propiedades, robó, amenazó, me pegó, me siguió hasta mi casa y se quiso meter. Hemos peleado en varias oportunidades porque yo le saqué varios gatos que se estaba llevando”, relató.
Aunque el hombre fue señalado públicamente, hasta el momento no trascendió información oficial sobre su situación procesal ni sobre posibles medidas restrictivas en su contra.
Por ahora, la causa continúa avanzando con el análisis del material fílmico y los testimonios incorporados al expediente. En paralelo, las organizaciones proteccionistas pidieron que cualquier persona que haya sufrido la desaparición de su mascota radique la denuncia correspondiente para facilitar la actuación de la Justicia.


