El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea ya cuenta con una fecha concreta para su puesta en marcha. Así lo anunció oficialmente la Comisión Europea este lunes.
Según se informó, el tratado comenzará a aplicarse de manera provisional a partir del próximo 1° de mayo, marcando un avance significativo en uno de los pactos comerciales más relevantes de los últimos años.
La decisión fue adoptada mientras la justicia europea analiza un pedido de investigación sobre la legalidad del acuerdo, impulsado por países que mantienen su rechazo al entendimiento.
El anuncio se realizó a través de un comunicado oficial y, en paralelo, fue ratificado en Argentina por el canciller Pablo Quirno.
El funcionario subrayó que “Argentina fue el primer país del bloque en completar los procedimientos internos para hacerlo posible”, y consideró que se trata de “un paso importante para consolidar nuestra inserción internacional, ampliar oportunidades de comercio e inversión y generar condiciones más previsibles para exportar”.
La implementación provisional permitirá que comiencen a regir las reducciones arancelarias y las cuotas de exportación acordadas, sin necesidad de esperar la ratificación completa por parte de todos los parlamentos nacionales de la Unión Europea.
Este mecanismo se enfocará principalmente en el pilar comercial del acuerdo, que depende exclusivamente de las instituciones comunitarias con sede en Bruselas.
En este marco, la aplicación inicial impactará sobre todo en los capítulos vinculados a la eliminación de aranceles tanto industriales como agrícolas.
Por su parte, los países que integran el Mercosur —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— deberán finalizar sus procesos internos de notificación antes de la fecha límite si desean acceder a los beneficios dentro del plazo previsto.
Esta modalidad permitirá que las empresas comiencen a operar bajo las nuevas condiciones comerciales mientras sigue en curso la ratificación de los aspectos relacionados con el diálogo político y la cooperación dentro de los estados miembros de la Unión Europea.
El acuerdo, en términos generales, dará lugar a un mercado ampliado de más de 780 millones de consumidores y apunta a reducir los costos operativos para las exportaciones de ambos bloques, eliminando aranceles que en algunos sectores superan el 30%.


