Un grave episodio de abuso ocurrió en el partido de Quilmes, donde un joven persiguió a una mujer en la vía pública, la manoseó y luego se dio a la fuga. El hecho, que sucedió durante la tarde del martes, quedó registrado por una cámara de seguridad instalada en una vivienda de la zona.
A pesar de que la víctima no radicó una denuncia, fuentes oficiales confirmaron que la causa se investiga de oficio y que ya se trabaja para dar con el responsable.
El ataque tuvo lugar en la intersección de Andrade y Joaquín V. González, en el barrio El Dorado, en la zona Oeste de Quilmes. En las imágenes se observa a la mujer caminando por la calle, sin notar que era seguida de cerca por el sospechoso.
El agresor, que vestía una remera roja, un pantalón corto claro y ojotas, se acercó por detrás de manera sigilosa y, en cuestión de segundos, la atacó tocándola por debajo de la pollera.
La reacción de la víctima no tardó en llegar: primero increpó al hombre con insultos y, tras unos instantes de desconcierto, comenzó a perseguirlo. Los gritos quedaron registrados en el video de seguridad, donde se la escucha visiblemente alterada.
Sin embargo, la situación no terminó allí. Según relataron vecinos, el sospechoso continuó su huida hacia la esquina de Casares, donde se habría bajado los pantalones para exhibir sus genitales antes de desaparecer.
Tras el hecho, habitantes del barrio manifestaron su preocupación por la inseguridad en la zona y reclamaron mayores medidas de prevención. “Hay muchas chicas que vuelven del colegio y mujeres que regresan del trabajo. Es indignante”, expresó una vecina que asistió a la víctima.
En declaraciones televisivas, la misma mujer contó que, al escuchar los gritos, salió junto a su esposo para ayudar. Según relató, le ofrecieron agua y la víctima les explicó lo sucedido, además de detallar el comportamiento del agresor durante la fuga.
Los vecinos también señalaron problemas estructurales en el lugar donde ocurrió el ataque, como la falta de iluminación y la presencia de un muro que dificulta la visibilidad, lo que convertiría a esa cuadra en un punto propicio para hechos delictivos.
“Es una boca de lobo, hay una oscuridad total y el muro no deja ver nada”, describió una residente, quien además indicó que los intentos de robo son frecuentes en esa zona.
El video del ataque se viralizó rápidamente en redes sociales y grupos vecinales, lo que permitió que llegara a manos de las autoridades municipales. A partir de allí, se inició una investigación de oficio y continúa la búsqueda del sospechoso.


