Momentos de extrema tensión se vivieron este miércoles en Aldo Bonzi, partido de La Matanza, cuando una banda de delincuentes armados protagonizó un violento asalto a la salida de un club barrial. Tres mujeres y varios niños, todos menores de edad, fueron sorprendidos por los ladrones cuando se disponían a retirarse del lugar.
El episodio ocurrió en el ingreso a la sede deportiva de la Unión Vecinal, donde las víctimas suelen asistir para practicar distintas actividades, entre ellas fútbol. Según precisaron fuentes policiales, el ataque se produjo minutos antes de las 22:15 en la calle Pilcomayo al 1400, entre Coronel Cárdenas y J. Toll, tal como quedó registrado en una cámara de seguridad de la zona.
Las imágenes muestran que los delincuentes llegaron en un auto azul, descendieron rápidamente y se abalanzaron sobre el grupo, que estaba a punto de subir a un Fiat Cronos blanco estacionado en la puerta. Con armas de fuego y los rostros cubiertos, los asaltantes los amenazaron para que entregaran sus pertenencias.
Además de objetos de valor, los ladrones buscaban las llaves del vehículo. Sin embargo, la dueña del auto, identificada como Angie, intentó demorar la situación para permitir que los tres menores que estaban en el asiento trasero pudieran bajar.
En medio de la desesperación, la mujer abrió el baúl y comenzó a retirar pertenencias, como una reposera y una pelota. Más tarde, en una entrevista televisiva, explicó que esa acción fue una estrategia para ganar tiempo mientras los niños seguían dentro del auto.
Tras unos 50 segundos de tensión, los delincuentes lograron encender el Fiat Cronos y escaparon con el vehículo, que hasta el mediodía del jueves aún no había sido recuperado.
“Tratamos de superarlo, pero estamos con mucha bronca. Más cuidado que esto no puedo tener. Estacionamos en la puerta del club porque sabía que salía a las 22, en vez de dejarlo más lejos”, expresó Angie.
La mujer contó que tomó dimensión de lo que sucedía cuando uno de los asaltantes le apuntó directamente al rostro. “Los gritos de los chicos fueron impresionantes, se asustaron mucho. En el video se ve cómo salen corriendo. No podían bajar del auto porque les apuntaban”, relató.
Con el objetivo de proteger a los menores, Angie incluso llegó a sujetar la mano del delincuente armado que la amenazaba, para darle a los chicos unos segundos más para escapar. “Cuando abrí el auto y empecé a bajar cosas, también era para ganar tiempo. Les decía que dejaran bajar a los chicos”, agregó.
Respecto a Noah, uno de sus hijos, aseguró que con el paso de las horas logró tranquilizarse, aunque el impacto emocional fue fuerte. “Ahora está más tranquilo, pero ayer estuvo muy angustiado. No paraba de llorar y sus amiguitos tampoco. Estaban muy asustados y no pudo dormir bien”, señaló.
El propio niño también recordó el dramático momento: “Sí, ya pasó, pero fue aterrador. Yo no lo vi cuando bajaba del auto, lo vi cuando me abrió la puerta y me apuntó”, contó.
