Una violenta entradera ocurrida en la localidad bonaerense de Villa Elisa dejó a un jubilado de 76 años como víctima de un asalto que duró apenas 97 segundos, pero que quedó completamente registrado por una cámara de seguridad. Las imágenes muestran cómo los delincuentes lo sorprendieron y lo golpearon cuando estaba en el patio de su casa.
Según se reconstruyó, el hombre se encontraba cortando el pasto en su propiedad cuando fue interceptado por los ladrones. En total, fueron 96 segundos de terror en los que lo redujeron violentamente. Sin embargo, el intento de entradera terminó frustrado: los asaltantes solo lograron llevarse un celular, ya que el hijo de la víctima observó la situación desde una ventana y activó la alarma del domicilio, lo que obligó a los delincuentes a escapar.
Las grabaciones de las cámaras de seguridad muestran con claridad la brutalidad del ataque. Los asaltantes actuaron con guantes y pasamontañas y, además, estaban armados. Mientras dos de ellos agredían al jubilado, un tercero vigilaba desde la vereda y otro, con el rostro cubierto, permanecía en las inmediaciones sin llegar a ingresar a la propiedad.
El episodio ocurrió cerca de las 8:22 del viernes pasado, cuando Roberto regresaba a su vivienda ubicada en la calle 413, entre 23 y 24. En ese momento fue sorprendido por los delincuentes. Aunque intentó resistirse, finalmente fue reducido y empujado hacia el jardín de la casa.
Durante el ataque, el jubilado trató de defenderse de los dos agresores que lo abordaron, mientras el tercer cómplice hacía de campana. Los asaltantes lo tomaron del cuello y lo tiraron al suelo con violencia.
Fuentes vinculadas a la investigación explicaron que el hijo de la víctima fue clave para evitar que el robo terminara en una tragedia. Desde el interior de la vivienda observó lo que sucedía a través de una ventana y reaccionó rápidamente al activar la alarma del lugar.
Ese sonido hizo que los delincuentes desistieran de su plan inicial, que era ingresar a la casa para cometer el robo. Finalmente, escaparon llevándose únicamente el teléfono celular del jubilado.
De acuerdo con los investigadores, las cámaras de seguridad permitieron observar el momento en que los sospechosos huyeron del lugar. “Se logra visualizar que se dan a la fuga en un vehículo Peugeot 308 de color oscuro”, detallaron fuentes del caso.
La causa quedó en manos de la Comisaría 12 de Villa Elisa de la Policía Bonaerense. El expediente se investiga como robo y está a cargo de la UFI N°9 del departamento judicial de La Plata, dirigida por el fiscal Juan Pablo Taiana Iaccarino.
Ese mismo viernes, en otro procedimiento policial en la capital bonaerense, efectivos de la Comisaría 9 de La Plata detuvieron a un sospechoso acusado de robar una motocicleta. Según la investigación, habría sustraído el vehículo a un joven de 21 años que lo había dejado estacionado en la intersección de las calles 1 y 70.
El detenido tiene 18 años y cuenta con antecedentes penales. El 4 de septiembre de 2024, cuando aún era menor de edad, fue acusado de intentar robar una moto en una causa impulsada por la Fiscalía Juvenil N°3 de La Plata.
Meses después, el 30 de diciembre de 2024, volvió a ser arrestado por otra tentativa de robo de motocicleta, nuevamente bajo intervención del mismo fiscal, ya que seguía siendo menor.
En esta ocasión, quien solicitó su detención fue el fiscal Gonzalo Petit Bosnic, titular de la UFI N°3 de La Plata, en el marco de una causa iniciada el 18 de febrero. En aquella oportunidad, la víctima denunció que había dejado su moto marca Gilera Smash estacionada en la calle 66, entre Plaza España y calle 8, aunque no pudo precisar en qué momento fue sustraída.
Las cámaras de seguridad públicas y privadas resultaron determinantes para la investigación, ya que permitieron identificar el rostro del sospechoso y el momento exacto en que se llevaba la moto antes de escapar del lugar. Los investigadores lo reconocieron rápidamente, ya que era conocido en el ámbito policial y sabían dónde ubicarlo.
El 21 de febrero pasado fueron a buscarlo a su domicilio, pero no lo encontraron. Sin embargo, la pesquisa determinó que el viernes siguiente debía asistir al Hospital San Martín para realizarse estudios médicos, y fue allí donde finalmente lograron detenerlo.
