Un episodio de fuerte violencia se vivió en la estación San Antonio de Padua, cuando pasajeros de una formación del Tren Sarmiento redujeron y obligaron a bajar a un hombre al que señalaron por haber acosado a una mujer dentro del vagón.
La escena reflejó un clima de extrema tensión tanto dentro del tren como en el andén, donde varios usuarios decidieron intervenir por cuenta propia ante lo ocurrido.
De acuerdo a lo que se observa en las imágenes, todo comenzó a partir del señalamiento de la presunta víctima, lo que generó una reacción inmediata de otros pasajeros. En ese contexto, increparon al acusado y lo forzaron a descender de la formación.
Una vez en el andén, el hombre fue retenido por varias personas. Sin embargo, mientras aguardaban la llegada de efectivos policiales, se registraron empujones, golpes y gritos. La situación se volvió aún más tensa cuando la mujer que denunció el acoso optó por no bajar del tren para formalizar la denuncia, lo que provocó demoras en el servicio y elevó el nerviosismo entre los presentes.
El hecho volvió a poner sobre la mesa el problema de la inseguridad en el transporte público y el rol que asumen los pasajeros frente a este tipo de situaciones. Además, ocurre en un contexto delicado para la línea, que días atrás había sufrido un descarrilamiento a la altura de Liniers, afectando a miles de usuarios.
Las imágenes del episodio reabrieron el debate en torno a los límites de la denominada “justicia por mano propia” y la necesidad de respuestas más eficaces ante casos de acoso en espacios públicos.
