La Ciudad de Buenos Aires y gran parte del área metropolitana amanecieron este jueves bajo las secuelas de un violento temporal que dejó impactantes escenas de destrucción, calles inundadas y severos anegamientos en distintos puntos de la provincia y la Capital Federal.
El fenómeno climático estuvo marcado por intensas ráfagas de viento que superaron los 80 kilómetros por hora y una fuerte caída de granizo, afectando principalmente a barrios del sur porteño y a varias localidades del conurbano bonaerense.
La tormenta comenzó durante las primeras horas de la madrugada y descargó una importante cantidad de agua en muy poco tiempo. La situación provocó el colapso de los sistemas de drenaje y dejó decenas de vehículos bajo el agua en zonas como Palermo, Belgrano, Avellaneda, Quilmes, Mar del Plata y Las Flores. Además, vecinos reportaron el ingreso de agua en viviendas y comercios.
En varios sectores, el granizo alcanzó dimensiones similares a pelotas de golf, causando roturas de vidrios en edificios y daños en automóviles estacionados en la vía pública. A esto se sumaron las fuertes ráfagas que derribaron árboles y postes de luz, generando cortes parciales del suministro eléctrico en municipios como Lanús, Quilmes y La Matanza.
Por otra parte, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene vigente la alerta naranja para toda la región y advirtió que las condiciones de inestabilidad podrían continuar durante el resto de este jueves 7 de mayo, con lluvias persistentes y un marcado descenso de la temperatura.
