El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, afirmó que su gobierno defenderá “firmemente” la soberanía de la isla frente a los ejercicios militares impulsados por el régimen chino. La advertencia fue realizada este jueves durante su mensaje de Año Nuevo, en el que alertó sobre el aumento de la presión ejercida por Beijing y convocó a reforzar tanto la defensa como la resiliencia democrática ante un entorno regional cada vez más inestable.
En su discurso, difundido por la Oficina Presidencial, el mandatario describió un contexto internacional atravesado por turbulencias, transformaciones en el orden económico y comercial global, y una multiplicación de los conflictos armados. En ese marco, manifestó su inquietud por los crecientes desafíos externos que enfrenta Taiwán.
Lai puso especial énfasis en lo que definió como las “ambiciones expansionistas” del líder chino, Xi Jinping, y recordó los recientes ejercicios militares de gran escala que China llevó a cabo en las inmediaciones de la isla, territorio que Beijing considera parte de su soberanía.
El jefe de Estado subrayó que la comunidad internacional observa con atención la determinación del pueblo taiwanés para defenderse y reiteró su compromiso de fortalecer la capacidad de disuasión del país. En ese sentido, sostuvo que una defensa nacional sólida es indispensable y pidió a todas las fuerzas políticas colaborar para aprobar el presupuesto destinado a ese objetivo.
Ching-te detalló la puesta en marcha de 17 estrategias de seguridad orientadas a combatir la infiltración, la reforma de leyes vinculadas a la seguridad nacional y el lanzamiento de un presupuesto especial de defensa con una proyección de ocho años, estimado en unos 39.829 millones de dólares, cuya ejecución comenzará de manera gradual a partir de este año.

En el plano económico, el presidente destacó que Taiwán alcanzó el mayor crecimiento en quince años, con una tasa estimada del 7,37%, además de nuevos récords en el mercado bursátil y una tasa promedio de desempleo del 3%, la más baja en un cuarto de siglo. También resaltó el incremento sostenido del salario mínimo y las mejoras salariales otorgadas a militares, empleados públicos y docentes.
El mandatario repasó otros avances logrados durante su gestión, como el lanzamiento del satélite Formosat-8, la inauguración de nuevas infraestructuras en el aeropuerto internacional de Taoyuan, la entrega de patrulleras a la guardia costera y el progreso de las obras del puente de Tamsui. En materia sanitaria, subrayó la creación de un fondo para nuevos tratamientos oncológicos y el cumplimiento anticipado del objetivo de la Organización Mundial de la Salud para la eliminación de la hepatitis C.
De cara a 2026, Lai identificó como prioridades reforzar la seguridad nacional, avanzar hacia una economía más inteligente, promover un desarrollo equilibrado y consolidar la unidad democrática. Al mismo tiempo, cuestionó los bloqueos legislativos y defendió la necesidad de respetar la Constitución y los derechos fundamentales.
El presidente también agradeció el respaldo internacional recibido por Taiwán, que incluyó el apoyo de Estados Unidos, Japón, el Reino Unido y la Unión Europea, así como recientes ventas de armamento por parte de Washington.

En su mensaje de fin de año, Lai Ching-te cerró con un llamado a la unidad y al esfuerzo colectivo, y aseguró que su gobierno continuará trabajando para proteger el sistema democrático y el modo de vida de la sociedad taiwanesa.
En la misma línea, el Ministerio de Defensa de Taiwán denunció que “las provocaciones agresivas y militaristas del Partido Comunista Chino ponen en riesgo la seguridad y la estabilidad regional”, y señaló que estas acciones han sido condenadas por aliados democráticos de la comunidad internacional.
Por su parte, el líder chino Xi Jinping reiteró en su propio mensaje de Año Nuevo el llamado a la reunificación nacional. “Los compatriotas a ambos lados del Estrecho de Taiwán están unidos por lazos de sangre más fuertes que el agua, y la tendencia histórica hacia la reunificación nacional es imparable”, afirmó en declaraciones transmitidas por la cadena estatal CCTV.
Finalmente, la cartera de Defensa taiwanesa informó que en las últimas 24 horas fueron detectadas 77 aeronaves militares y 25 embarcaciones de la marina y la guardia costera chinas operando en torno a la isla. De ese total, 35 aviones cruzaron la línea media del estrecho de Taiwán, una acción considerada especialmente sensible por las autoridades de Taipéi.


