La selección de Suiza logró su primera victoria en el Mundial 2026 al imponerse por 4-1 sobre Bosnia y Herzegovina en un encuentro que comenzó parejo, pero que terminó reflejando una clara superioridad del conjunto dirigido por Murat Yakin. Los europeos necesitaban sumar de a tres para acomodarse en la tabla de posiciones de su grupo y respondieron a la presión con una actuación sólida, especialmente durante la segunda mitad.
Desde el inicio del partido, disputado en el estadio de Los Ángeles, Suiza mostró una actitud ofensiva y la intención de asumir el protagonismo. Sin embargo, la primera acción de riesgo fue para Bosnia mediante una pelota parada apenas comenzado el encuentro.
Con el correr de los minutos, los suizos comenzaron a imponer condiciones. A los seis minutos, un error defensivo bosnio terminó en un tiro de esquina para Suiza. Poco después, Breel Embolo estuvo cerca de abrir el marcador con una ocasión muy clara que terminó desviada por escasos centímetros.
El delantero volvió a ser protagonista a los 11 minutos cuando intentó recibir un pase a espaldas de la defensa rival, aunque la acción fue invalidada por posición adelantada. Mientras tanto, Bosnia también buscaba generar peligro. A los 14 minutos, Memic protagonizó una veloz corrida desde la mitad de la cancha, aunque la jugada concluyó con un centro defectuoso que se perdió lejos del arco.
La presión ofensiva de Suiza continuó creciendo. A los 18 minutos, Ndoye desbordó por la banda y envió un centro peligroso que no encontró destinatario. Más tarde, Freuler estuvo muy cerca de romper el cero con un potente remate desde fuera del área que pasó apenas desviado.
A medida que avanzaba el primer tiempo, el dominio territorial de los suizos se hizo evidente. El equipo rondaba constantemente el área rival y buscaba el gol por diferentes vías, aunque la resistencia de Bosnia impedía que el marcador se moviera. Antes del descanso, Kolasinac tuvo una de las oportunidades más claras para los balcánicos al llegar hasta el fondo y buscar a Edin Dzeko dentro del área, pero la defensa despejó el peligro.
Tras tres minutos de adición, el árbitro decretó el final de una primera mitad que terminó igualada sin goles, pese a las mejores sensaciones que había dejado Suiza.
En el complemento, los mismos 22 futbolistas regresaron al campo de juego. Los suizos retomaron rápidamente el control del partido y Ndoye volvió a inquietar con un remate que terminó en las manos del arquero Nikola Vasilj.
El guardameta bosnio comenzó a transformarse en una de las figuras del encuentro. A los 55 minutos realizó una espectacular atajada luego de un centro preciso de Xhaka y un cabezazo de Ndoye que parecía tener destino de red.
La intensidad del partido aumentó con el paso de los minutos. Dedic recibió la primera tarjeta amarilla del encuentro por una infracción sobre Ndoye y poco después Dzeko también fue amonestado tras una fuerte entrada sobre un rival.
Suiza siguió insistiendo. Embolo tuvo una ocasión clarísima a los 62 minutos con un remate que obligó nuevamente a Vasilj a exhibir toda su capacidad para evitar el gol. Bosnia respondió con variantes desde el banco y realizó modificaciones para intentar cambiar la dinámica del encuentro.
Luego de una pausa de hidratación a los 69 minutos, el partido tuvo una acción determinante. A los 73 minutos apareció Johan Manzambi, quien llevaba poco tiempo en el campo de juego. El joven mediapunta conectó una notable volea desde el punto penal y venció al arquero para establecer el 1-0.
El tanto cambió completamente el desarrollo del encuentro. Bosnia intentó reaccionar, pero sufrió un duro golpe cuando Muharemovic fue expulsado a los 79 minutos por cortar una jugada prometedora de Suiza. Con un hombre más, los helvéticos aprovecharon los espacios.
A los 83 minutos llegó una verdadera obra de arte de Ruben Vargas. El atacante firmó un golazo que amplió la diferencia y dejó a Suiza muy cerca de asegurar el triunfo.
La historia quedó prácticamente resuelta a los 89 minutos cuando Manzambi volvió a aparecer. El joven talento suizo selló su doblete personal y marcó el tercer tanto para un equipo que ya celebraba la obtención de sus primeros tres puntos en el torneo.
Sin embargo, todavía quedaban emociones. Ya en tiempo de descuento, Ermin Mahmic aprovechó una oportunidad para descontar y poner el 3-1 a los 93 minutos, maquillando parcialmente el resultado para Bosnia.
Poco después, una acción dentro del área derivó en un penal favorable para Suiza. Aunque la jugada fue revisada debido a que el contacto parecía mínimo, el árbitro mantuvo su decisión. A los 96 minutos, Granit Xhaka ejecutó con precisión desde los once metros y convirtió el definitivo 4-1.
Tras el pitazo final, Suiza celebró una victoria fundamental que le permite acomodarse en la clasificación y quedar muy bien posicionada para avanzar a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. La gran figura de la jornada fue Johan Manzambi, autor de dos goles decisivos que confirmaron su irrupción como una de las revelaciones del certamen.
Con esta goleada, Suiza no solo consiguió sus primeros tres puntos en la Copa del Mundo, sino que también envió un mensaje claro al resto de los integrantes de su grupo: está decidida a pelear por un lugar entre los mejores 32 equipos del torneo.
