La selección femenina de Irán viajará de Malasia a Omán tras la Copa Asiática, mientras dos jugadoras permanecen bajo protección en Australia

El equipo iraní dejará Kuala Lumpur rumbo a Omán luego de varios días de incertidumbre tras la eliminación en la Copa Asiática. Aunque parte de la delegación regresó al grupo, dos futbolistas continúan en Australia bajo resguardo oficial.

La capitana Zahra Ghanbari (centro) y dos de sus compañeras en el aeropuerto de Kuala Lumpur.Foto AFP.

La selección femenina de fútbol de Irán se prepara para partir este jueves desde Kuala Lumpur con destino a Omán, en medio de un contexto marcado por tensiones y decisiones personales dentro del plantel. La salida se produce luego de varios días de incertidumbre tras la eliminación del equipo en la Copa Asiática Femenina de la AFC de 2026, cuando seis jugadoras y un integrante del cuerpo técnico solicitaron asilo en Australia. La información fue confirmada por la agencia The Associated Press (AP).

El traslado fue coordinado por la embajada iraní con la participación de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). Sin embargo, todavía no está claro cuál será el destino final del plantel una vez que finalice su paso por Omán.

Miembros de la selección femenina de fútbol de Irán posan para una foto en el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, en Sepang. Foto AFP

La situación que rodea al equipo refleja un escenario complejo. Tras quedar fuera del torneo continental, cinco de las siete personas que inicialmente habían decidido permanecer en Australia regresaron al grupo en Kuala Lumpur sin ofrecer explicaciones públicas. En cambio, dos futbolistas continúan en territorio australiano bajo protección oficial. El caso pone de manifiesto las tensiones entre las presiones políticas y las decisiones individuales vinculadas a la seguridad personal de las deportistas.

Presiones y pedidos de asilo dentro del plantel iraní

La crisis comenzó el 10 de marzo, cuando la delegación iraní viajó desde Sídney hacia Kuala Lumpur tras su eliminación en la Copa Asiática Femenina. En ese contexto, seis jugadoras y un miembro del cuerpo técnico solicitaron visados de protección ofrecidos por el gobierno australiano y optaron por permanecer en ese país.

Con el paso de los días, cinco de quienes habían pedido asilo decidieron reintegrarse al resto del equipo en Malasia. No se difundieron explicaciones oficiales sobre las razones de ese cambio de decisión. Desde sectores de la diáspora iraní en Australia señalaron que podrían haber existido presiones provenientes de autoridades de Teherán, aunque la AFC aseguró durante una conferencia de prensa que no recibió denuncias directas por parte de las futbolistas involucradas.

Parte del equipo pidió asilo en Australia, pero solamente dos jugadoras mantienen esa postura. Foto AFP

También circularon versiones en distintos medios sobre posibles temores de represalias contra familiares de las jugadoras, luego de que el equipo no entonara el himno nacional antes del partido inaugural del torneo. No obstante, la Confederación Asiática de Fútbol indicó que no cuenta con pruebas ni reportes oficiales que confirmen amenazas de ese tipo.

Futuro incierto y respaldo internacional

Actualmente, dos integrantes del seleccionado iraní permanecen en Australia en un lugar cuya ubicación no fue revelada públicamente. Ambas se encuentran bajo protección del gobierno australiano, según informó el viceministro de Inmigración, Matt Thistlethwaite. Además, reciben acompañamiento de miembros de la comunidad iraní residente en el país.

Por su parte, tanto la Confederación Asiática de Fútbol como la FIFA indicaron a The Associated Press que continuarán monitoreando la situación en coordinación con la federación iraní, con el objetivo de garantizar el bienestar y la seguridad de las jugadoras.

Thistlethwaite describió el caso de las deportistas que permanecen en Australia como una situación “muy compleja” y subrayó que el gobierno mantendrá el apoyo institucional, respetando las decisiones personales adoptadas por cada una de ellas.

Su destino inicial es Omán, pero no se sabe si luego regresarán a su país. Foto AFP

Entre las integrantes del plantel se encuentra la capitana Zahra Ghanbari, quien fue vista junto a compañeras en el aeropuerto de Kuala Lumpur antes de la salida del equipo.

El episodio pone en evidencia el costado humano detrás del desplazamiento de la delegación iraní y el fuerte seguimiento internacional sobre las condiciones de seguridad y libertad de las futbolistas. Mientras tanto, las autoridades australianas reiteraron que las determinaciones tomadas por las jugadoras responden a elecciones estrictamente personales y aseguraron que continuarán brindando asistencia a quienes decidieron permanecer en el país bajo protección oficial.

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