El Ministerio de Seguridad puso en marcha un nuevo sistema para que todas las fuerzas federales informen de manera unificada y en tiempo real los datos de sus operativos. La medida busca ordenar la carga de información, terminar con los criterios dispares que existen actualmente y permitir que el Estado concentre estadísticas confiables sobre delitos, recursos y uso de la fuerza en todo el país.
Todas las fuerzas federales deberán incorporar datos estandarizados sobre intervenciones, medios utilizados y personas detenidas en el Sistema de Información Estadística de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales (SIEFFSS). La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, aprobó la creación de este esquema federal de registro criminal, que obligará a policías y fuerzas de seguridad a compartir bajo un mismo formato la información de cada procedimiento. El propósito es dejar atrás años de registros caóticos y metodologías distintas que dificultaban la comparación de datos.
La decisión fue publicada este miércoles en el Boletín Oficial y, por primera vez, fija un esquema único para documentar intervenciones policiales, cantidad de efectivos desplegados, secuestro de bienes, personas demoradas o detenidas, recursos logísticos utilizados y también episodios en los que haya civiles o agentes muertos o heridos. De acuerdo con la Resolución 108/2026, el sistema apunta a obtener datos precisos de todos los operativos desarrollados en el país y sus resultados, para diseñar políticas públicas y evaluarlas con información confiable.
El texto oficial reconoce que el panorama actual es desordenado: los criterios de registro son tan diferentes que incluso entre fuerzas federales resulta complejo comparar o reunir datos sobre un mismo tipo de hecho. Para revertir esta situación, la Dirección Nacional de Estadística Criminal será la autoridad encargada de administrar el sistema, establecer pautas específicas y resolver eventuales diferencias de interpretación.
El nuevo mecanismo, denominado formalmente Sistema de Información Estadística de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales (SIEFFSS), se estructurará en siete grandes áreas de recolección de datos. Las fuerzas deberán reportar cada intervención vinculada a delitos, respuestas ante emergencias, despliegues por desastres o accidentes y tareas de rescate. También será obligatorio informar sobre “cantidades y jerarquías” de personal —incluidos quienes estén de licencia—, bienes incautados y toda persona detenida, demorada o posteriormente liberada en hechos donde intervengan fuerzas federales.
La disposición alcanza a la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval Argentina y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Otro de los apartados se centra en los recursos materiales: cada institución tendrá que detallar las “cantidades totales de vehículos y elementos logísticos” disponibles.
En relación con las consecuencias de los procedimientos, el SIEFFSS exigirá registros sobre personal fallecido o herido tanto en servicio como en hechos ocurridos fuera de funciones, y también sobre civiles que mueran a raíz de la intervención de las fuerzas o resulten víctimas colaterales.
La resolución dispone que cada fuerza designe un área única y exclusiva para la carga de estos datos. Esa dependencia será la única habilitada para modificar los reportes y deberá conservar cada registro por un período mínimo de 20 años.
Desde ahora, cualquier informe elaborado por la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura o la PSA tendrá que basarse únicamente en la información contenida en este sistema. Ante la detección de inconsistencias, la Jefatura de cada fuerza deberá corregirlas de manera inmediata.
“Todo informe estadístico basado en este modelo, tanto para el Ministerio de Seguridad Nacional como para uso de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales, deberá ser generado exclusivamente con los datos provistos por esta área”, señala la resolución.
Como órgano central, la Dirección Nacional de Estadística Criminal será el canal obligatorio para recibir la información y difundir las estadísticas resultantes. La norma remarca la necesidad de resguardar la confidencialidad e integridad de los datos y aclara que la implementación del sistema no implicará nuevos gastos presupuestarios: “La presente medida no implica erogación presupuestaria alguna”.
El Ministerio de Seguridad Nacional crea así el SIEFFSS con el objetivo de unificar el registro criminal en tiempo real en la Argentina. Esta modalidad se enmarca en la Ley de Seguridad Interior y busca que la información recolectada se convierta en un insumo directo para el diseño y seguimiento de políticas públicas.
Además, la ministra Monteoliva instruyó a cada fuerza a revisar y optimizar sus procesos internos de recolección de datos y control de calidad. El texto obliga a unificar “criterios de carga, medición y seguimiento”, detectar desvíos en los reportes y comunicar de inmediato cualquier irregularidad a la máxima autoridad de la fuerza.
Ningún sector de las fuerzas federales podrá mantener bases de datos paralelas o listados alternativos para las estadísticas oficiales: toda cifra consolidada que utilice el Ministerio de Seguridad deberá provenir del SIEFFSS.
Con este esquema, Monteoliva busca transformar las bases de datos policiales para evitar superposiciones, omisiones y errores en los reportes, y acercar la gestión a estándares internacionales de transparencia en materia de seguridad.
