Un buque de guerra iraní se hundió este miércoles en las cercanías de las aguas territoriales de Sri Lanka, lo que desencadenó un operativo de emergencia en el que intervinieron embarcaciones y aeronaves de la Marina local. La situación fue informada en el Parlamento por el canciller Vijitha Herath, quien precisó que la fragata Iris Dena transportaba al menos 180 tripulantes al momento de emitir la señal de auxilio.
La alerta fue recibida a unas 40 millas náuticas del puerto de Galle, en el sector suroccidental del océano Índico. A partir de ese aviso, se desplegaron unidades de rescate para asistir a los marinos. El vocero naval Buddhika Sampath explicó que la intervención se realizó en cumplimiento de los compromisos internacionales de búsqueda y salvamento en esa zona marítima bajo responsabilidad del país insular.
Hasta el momento, al menos 35 personas fueron rescatadas y trasladadas al Hospital Universitario Karapitiya, ubicado en Galle. Según fuentes de la Armada y del Ministerio de Defensa citadas por la agencia Reuters, unos 30 tripulantes resultaron heridos. Sin embargo, el número de desaparecidos podría superar el centenar. Testigos observaron ambulancias saliendo de la base naval del sur de la isla con los sobrevivientes.
Posteriormente, la Marina de Sri Lanka informó que recuperó algunos cuerpos de marinos iraníes en la zona del naufragio. El portavoz Sampath indicó que las tareas de búsqueda continúan, especialmente luego de que miembros de la tripulación reportaran una explosión a bordo antes del hundimiento.
Por el momento, no hay una explicación oficial sobre las causas del incidente. Desde la oposición, un legislador sugirió que el hecho podría estar vinculado a un ataque, en el contexto de la ofensiva militar que llevan adelante Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes. No obstante, el gobierno de Sri Lanka evitó confirmar esa hipótesis y se limitó a señalar que evaluará las medidas correspondientes tras lo ocurrido.
En paralelo, Estados Unidos aseguró que, desde el inicio de la Operación Furia Épica durante el fin de semana, fuerzas estadounidenses e israelíes ejecutaron ataques de gran escala contra posiciones militares en Irán, incluida su flota naval. A través de un mensaje en la red X, el almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central estadounidense, afirmó que en menos de 100 horas se destruyeron 17 embarcaciones iraníes y se golpearon cerca de 2.000 objetivos estratégicos.
Washington sostuvo además que actualmente no hay buques iraníes operativos en el Golfo Arábigo, el estrecho de Ormuz ni el golfo de Omán, y que la ofensiva continuará hasta reducir significativamente la capacidad militar de Teherán. En este escenario de creciente tensión en la región, el hundimiento del Iris Dena ocurre en aguas del océano Índico, aunque todavía no se confirmó si existe una relación directa con las acciones militares en curso.
