Un hombre de 36 años fue detenido y deberá cumplir prisión preventiva en la provincia de Santa Fe, acusado de haber retenido, agredido físicamente y amenazado de muerte a su ex pareja en un rancho precario ubicado en la zona del Bañado. De acuerdo al relato de la víctima, el imputado la engañó al pedirle que lo acompañara a una consulta médica por una supuesta enfermedad.
El hecho ocurrió el jueves 29 de enero y, según la investigación, se trató de un engaño planificado. Conforme a lo expuesto por la Fiscalía, el acusado, identificado como Á. A. S., se presentó ante la joven y le solicitó que lo acompañara al médico, alegando un problema de salud.
La mujer confió en la urgencia planteada y aceptó ayudarlo. El hombre pasó a buscarla en su motocicleta por la vivienda de una amiga, pero en lugar de dirigirse a un centro de salud, tomó la avenida de Circunvalación y desvió el recorrido hacia la zona del Bañado, un sector ribereño donde posee una ranchada utilizada para la pesca.
Al advertir que el trayecto no coincidía con el de ningún hospital de la zona, la víctima cuestionó el rumbo. Sin embargo, el acusado intentó tranquilizarla y le aseguró que debía pasar a buscar algo antes de continuar el viaje.
Una vez en el lugar, el hombre ingresó primero al rancho y simuló una caída. Según la información recabada en la causa, cuando la mujer entró para asistirlo fue atacada de manera violenta: el agresor la sujetó del cuello y la amenazó con un cuchillo.
Durante el ataque, el imputado la golpeó y le profirió amenazas de muerte explícitas. De acuerdo al relato judicial, le manifestó que la mataría y que luego se quitaría la vida. Solo la reacción de la víctima y la intervención de su entorno evitaron un desenlace fatal.
En un descuido del agresor, la mujer logró enviar un mensaje de texto a una amiga pidiendo ayuda. Fue esta persona quien dio aviso a la Central de Emergencias 911, lo que permitió que la Policía localizara la ranchada, rescatara a la víctima y detuviera al acusado en flagrancia.
Con los elementos reunidos y el testimonio de la mujer, la Fiscalía imputó al hombre por los delitos de “lesiones leves dolosas calificadas por la relación de pareja y por violencia de género” y “amenazas calificadas”, en calidad de autor.
Durante la audiencia imputativa, el fiscal Eric Fernández solicitó la prisión preventiva al considerar que la libertad del acusado representaba un peligro concreto para la víctima y su entorno. “Los riesgos procesales estaban latentes y la preventiva era necesaria para resguardar a la mujer que resultó víctima”, argumentó.
Finalmente, el juez penal Sergio Carraro resolvió que no existían medidas alternativas que garantizaran la protección de la víctima ni de los testigos, y ordenó que el imputado permanezca detenido mientras avanza el proceso judicial.
