Una distribuidora ubicada en la intersección de José Ingenieros y Venezuela, en la zona noroeste de Rosario, provincia de Santa Fe, fue escenario de un robo con características poco habituales durante la madrugada del martes.
El episodio fue advertido a primera hora por el responsable del lugar, quien al llegar detectó que no había suministro eléctrico y que los accesos presentaban signos claros de haber sido forzados.
La maniobra de los delincuentes incluyó el corte de los cables de energía desde la caja del medidor ubicada al costado del portón principal. De esta manera, lograron ingresar sin activar alarmas ni otros sistemas de seguridad. Una vez dentro, el encargado constató que la cerradura había sido violentada y que la puerta principal había sido dañada.
Al revisar las instalaciones se constató el faltante de 12 millones de pesos en efectivo que se encontraban guardados en una oficina administrativa. Además, también se detectó la ausencia de una decena de botellas de licor pertenecientes al stock del comercio.
La modalidad utilizada por los ladrones consistió en neutralizar las medidas de seguridad mediante la interrupción del suministro eléctrico, lo que facilitó el ingreso sin generar alertas ni sospechas en la zona.
La investigación quedó en manos de la Policía de Investigaciones (PDI), por disposición del Ministerio Público de la Acusación (MPA), que ordenó la realización de peritajes en el lugar.
En ese marco, se instruyó a los investigadores para avanzar con las primeras diligencias, entre ellas el levantamiento de huellas, el análisis de cámaras de seguridad cercanas y la toma de testimonios. Los peritos intentan determinar si los autores del hecho contaban con información previa sobre el movimiento del lugar y el dinero almacenado.
Por el momento, la Policía continúa trabajando para identificar y dar con los responsables del robo.
