Río Cuarto: volvía de jugar al fútbol, lo atropellaron y lo balearon por error y debieron amputarle una pierna

Paolo De la Fuente, futbolista oriundo de La Pampa radicado en Río Cuarto, permanece internado en estado crítico tras ser atropellado y acribillado en un ataque equivocado. Su familia reclama justicia y convoca a una marcha.

Volvía de jugar al fútbol, lo atropellaron y lo acribillaron por error: los médicos debieron amputarle una pierna.Foto Archivo.

Paolo De la Fuente, de 37 años, se encuentra internado en estado crítico en el Hospital San Antonio de Padua de Río Cuarto, Córdoba, luego de haber sido atropellado y atacado a balazos en un violento episodio ocurrido por error. El hecho generó una fuerte conmoción en la ciudad y reavivó el debate sobre la inseguridad urbana, mientras familiares y allegados exigen justicia.

Según informaron medios locales, el ataque ocurrió el miércoles 7 de enero por la noche, cuando la víctima regresaba en motocicleta a su domicilio tras participar de un partido de fútbol con compañeros de trabajo. En ese trayecto fue embestido por un automóvil Volkswagen Vento en la intersección de las calles Salta y Laprida.

El conductor del vehículo lo arrastró aproximadamente 20 metros y, luego de descender, le efectuó varios disparos. La causa permanece bajo secreto de sumario, pero investigadores indicaron que De la Fuente recibió alrededor de 15 impactos de bala.

La línea principal de la investigación sostiene que el atacante confundió a Paolo con otra persona de características físicas similares. El episodio estaría vinculado a un conflicto previo y a un presunto ajuste de cuentas. Se detalló que el agresor buscaba a un hombre que lo habría agredido días antes y que se movilizaba en una motocicleta parecida a la de la víctima.

Como consecuencia del ataque, De la Fuente sufrió gravísimas lesiones en su pierna derecha. Pese a los esfuerzos médicos, los profesionales debieron amputársela poco después del ingreso al hospital. En los días siguientes, su estado de salud se agravó y actualmente permanece bajo cuidados intensivos. Un parte médico del Hospital San Antonio de Padua confirmó que el cuadro es crítico.

La Policía de Córdoba logró detener al principal sospechoso pocas horas después del hecho. Se trata de un joven de 26 años, identificado con el apellido Vílchez, quien fue arrestado en Pasaje Jefferson al 1400. “La prueba contra el sospechoso es variada e importante. Incluye registros de cámaras de seguridad”, indicaron fuentes de la causa.

Durante los allanamientos ordenados por el fiscal Pablo Jávega, se secuestraron el vehículo utilizado en el ataque, armas de fuego, municiones, teléfonos celulares y prendas de vestir presuntamente relacionadas con el hecho. El acusado quedó imputado por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa.

El caso provocó una fuerte reacción en la comunidad de Río Cuarto. Familiares, amigos y allegados de Paolo convocaron a una movilización para reclamar justicia y respuestas ante el aumento de hechos violentos en la ciudad. La marcha, bajo la consigna “Justicia para Paolo”, se realizará el miércoles 21 a las 20 horas frente a la Municipalidad.

De la Fuente es oriundo de La Pampa y llegó a Río Cuarto hace más de una década para jugar en la Liga Regional de Fútbol. Tras el ataque, su esposa, Lucrecia Mendez, utilizó las redes sociales para visibilizar el caso y pedir dadores de sangre.

“Siempre van a ser tu mejor versión, tus dos pasiones: ser papá y el fútbol. Hoy te pido que sigas luchando, que confíes en tu fuerza y en todo lo que todavía queda por vivir”, escribió en Facebook poco después del hecho, destacando el rol de Paolo como padre y su amor por el deporte.

Días más tarde, volvió a manifestarse públicamente y reclamó justicia: “Necesito y quiero que se haga justicia. Paolo merece justicia. Le arruinaron la vida. Una persona que disparó de manera ciega e injusta le arrebató todo”.

En otro mensaje, describió a su esposo como “la persona más noble, buena, positiva y trabajadora”, y remarcó que jamás incitaría a una pelea. También relató el duro impacto emocional que atraviesa la familia, especialmente su hija, quien espera cada día el regreso de su papá a casa.

Finalmente, Lucrecia se dirigió al agresor con un fuerte mensaje: “No te das una idea del daño que causaste. Le arrebataste a un inocente su vida tal como la conocía, sus sueños y su libertad”. Y cerró con un pedido cargado de dolor y esperanza: “Solo pido justicia. Todas las noches te esperamos en casa”.

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