Un extenso operativo de rescate se desplegó en la zona montañosa de Potrerillos, en la provincia de Mendoza, luego de que una mujer se descompensara durante el ascenso al Cerro Las Cabras. La intervención, que demandó más de seis horas de trabajo, involucró a efectivos policiales, puesteros y personal especializado, y se desarrolló en un contexto marcado por la complejidad del terreno y la urgencia sanitaria. La situación mantuvo en vilo a los rescatistas, que seguían de cerca el estado de las dos excursionistas que intentaban completar el recorrido sin compañía.
El procedimiento incluyó la participación de la Policía Rural y de puesteros de la zona, quienes avanzaron a caballo para sortear las distancias y las dificultades propias del cerro. La coordinación entre los distintos actores fue clave para sostener el despliegue en una geografía exigente.
El episodio se inició el martes alrededor de las 17, cuando dos mujeres, de 51 y 61 años, comenzaron el ascenso al Cerro Las Cabras sin guía ni acompañantes. La caminata avanzó con normalidad hasta que, al llegar a la cima, la integrante más joven del grupo empezó a manifestar signos de malestar.
Ante la descompensación, la mujer de 61 años tomó la decisión de descender parte del trayecto en busca de señal telefónica para pedir ayuda. Una vez que logró comunicarse con el 911, el aviso llegó rápidamente a la Policía Rural de Mendoza, que activó el protocolo de emergencia y organizó la salida de su personal junto a puesteros locales para iniciar la búsqueda en la montaña.
El operativo se llevó adelante en condiciones adversas, con rescatistas que ascendieron a caballo para acortar tiempos y cubrir mayores extensiones. En una primera instancia, el equipo logró dar con la mujer que había bajado a pedir auxilio, aunque no encontró en ese punto a la excursionista afectada. Frente a esa situación, las autoridades evaluaron que la mujer de 51 años podría haber continuado el ascenso por sus propios medios, lo que motivó que la búsqueda se intensificara en sectores de mayor altura.
Con el correr de las horas, se estableció comunicación telefónica con el personal que se encontraba desplegado en la zona. Finalmente, la mujer fue avistada en un área más elevada del cerro, lo que complicó aún más el acceso tanto para quienes se desplazaban a caballo como para los rescatistas que avanzaban a pie. Ante este panorama, se decidió solicitar la intervención de un grupo de rescate especializado, ampliando el operativo y sumando nuevos recursos humanos y técnicos.
Cerca de las 23, y luego de más de seis horas de trabajo ininterrumpido, el procedimiento concluyó con el descenso exitoso de ambas mujeres. De inmediato, fueron trasladadas al Centro de Salud Regional, donde la mujer de 51 años fue diagnosticada con deshidratación y vómitos. Según confirmaron fuentes médicas, el cuadro no implicó riesgo de vida.
Tras la asistencia recibida, ambas excursionistas quedaron fuera de peligro. El episodio cerró una jornada intensa para los servicios de emergencia locales y volvió a poner de relieve la importancia de extremar las precauciones al realizar actividades de montaña sin guía ni acompañamiento.
