La República Democrática del Congo volverá a disputar una Copa del Mundo, en el Mundial 2026 y el acontecimiento ya representa uno de los momentos más importantes en la historia reciente del país africano. Después de más de medio siglo de ausencia, el seleccionado congoleño regresará al máximo torneo internacional con el objetivo de cambiar la imagen que dejó en Alemania 1974, cuando todavía competía bajo el nombre de Zaire.
El Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá será especial por varios motivos: contará por primera vez con 48 selecciones y le abrió más plazas al continente africano, algo que RD Congo aprovechó para concretar una clasificación histórica tras superar a Jamaica en el repechaje internacional.
La selección africana integrará el Grupo K junto a Portugal, Colombia y Uzbekistán. El debut será el 17 de junio frente a los portugueses, luego enfrentará a Colombia y cerrará la fase de grupos ante Uzbekistán, en un duelo que podría resultar decisivo en la pelea por avanzar de ronda.
El sueño de dejar atrás el fantasma de Zaire 1974
La única experiencia mundialista de RD Congo se remonta a 1974, cuando el país todavía era conocido como Zaire bajo la dictadura de Mobutu Sese Seko. Aquella participación quedó marcada por resultados traumáticos: derrotas ante Escocia, Brasil y una histórica goleada 9-0 frente a Yugoslavia, una de las más abultadas registradas en la historia de los Mundiales.
Sin embargo, el recuerdo más fuerte no solamente pasa por lo deportivo. El equipo africano sufrió durante décadas una mirada prejuiciosa que convirtió a aquella selección en símbolo del ridículo dentro del fútbol mundial. Una jugada protagonizada por el defensor Mwepu Ilunga en un tiro libre ante Brasil quedó inmortalizada y fue utilizada durante años como ejemplo de “ignorancia africana”, aunque tiempo después surgieron versiones que indicaban que se trató de una protesta contra el régimen político de Mobutu.
Más de 50 años después, RD Congo intentará escribir una historia completamente distinta y recuperar una autoestima futbolística golpeada durante décadas.
Cómo clasificó RD Congo al Mundial 2026
El seleccionado congoleño consiguió la clasificación luego de una campaña sólida en las Eliminatorias africanas. Terminó detrás de Senegal en su grupo y posteriormente superó diferentes instancias hasta alcanzar el repechaje internacional.
La clasificación definitiva llegó el 31 de marzo de 2026 en Guadalajara, cuando venció 1-0 a Jamaica en tiempo suplementario gracias a un gol del defensor Axel Tuanzebe tras un tiro de esquina. La victoria provocó festejos masivos en todo el país y confirmó el regreso mundialista más esperado por los hinchas congoleños.
La ampliación del Mundial a 48 equipos también resultó clave. África pasó de tener cinco plazas directas a contar con nueve más la posibilidad de acceder mediante repechajes, lo que incrementó considerablemente las posibilidades de selecciones emergentes como RD Congo.
Sébastien Desabre, el arquitecto del nuevo Congo
El entrenador francés Sébastien Desabre fue una de las piezas fundamentales del proceso. Asumió en 2022 en reemplazo del argentino Héctor Cúper y logró construir un equipo competitivo, sólido defensivamente y con una identidad clara.
A diferencia de muchos técnicos, Desabre nunca fue futbolista profesional, pero desarrolló gran parte de su carrera en África, donde dirigió clubes y selecciones de países como Costa de Marfil, Camerún, Egipto, Marruecos y Uganda.
Bajo su conducción, RD Congo se convirtió en un equipo difícil de vulnerar. En las Eliminatorias apenas recibió seis goles en diez partidos y encontró equilibrio entre el orden defensivo y la velocidad ofensiva para explotar el talento de sus delanteros.
Yoane Wissa y una generación nacida entre Europa y África
La gran figura del seleccionado es Yoane Wissa. Nacido en Francia pero de raíces congoleñas, el delantero representa el espíritu de esta nueva generación que eligió defender los colores de la tierra de sus familias.
Después de destacarse en Brentford, donde marcó 20 goles en 39 partidos, Wissa dio el salto al Newcastle. Aunque las lesiones limitaron su continuidad, sigue siendo el máximo referente ofensivo del plantel y la principal esperanza congoleña de cara al Mundial.
El equipo también cuenta con futbolistas reconocidos en Europa como Chancel Mbemba, capitán y líder defensivo actualmente en Lille; Aaron Wan-Bissaka, ex Manchester United y hoy jugador de West Ham; Arthur Masuaku; Cedric Bakambu y Noah Sadiki, una de las grandes promesas africanas surgidas en Bélgica.
La influencia de futbolistas nacidos en Europa pero con ascendencia congoleña resultó determinante para elevar el nivel competitivo del seleccionado. Muchos de ellos eligieron representar a RD Congo pese a haber pasado por selecciones juveniles de Francia, Bélgica o Inglaterra.
Un país enorme, diverso y atravesado por los conflictos
La República Democrática del Congo es uno de los países más grandes de África y supera los 116 millones de habitantes. Su capital es Kinshasa y posee más de 200 lenguas, aunque el francés es el idioma oficial junto a otras lenguas nacionales como lingala, swahili, kikongo y tshiluba.
A pesar de poseer enormes reservas minerales —entre ellas cobre, oro, diamantes y gran parte del cobalto mundial utilizado para baterías electrónicas— el país atraviesa desde hace décadas profundas crisis políticas, económicas y humanitarias.
Las guerras internas, los conflictos armados y la explotación de recursos naturales marcaron buena parte de la historia reciente congoleña. Millones de personas viven en situación de pobreza y el país continúa afectado por desplazamientos masivos y violencia en distintas regiones.
Ese contexto convirtió al fútbol en mucho más que un deporte. Para millones de congoleños, la clasificación al Mundial representa un motivo de unión nacional y una oportunidad para mostrar otra imagen del país frente al mundo.
El peso histórico del TP Mazembe y el fútbol congoleño
Aunque gran parte de las figuras juegan en Europa, el fútbol local tiene una enorme tradición. La liga nacional, conocida como Linafoot, fue fundada en 1958 y funciona con un formato regional debido a las dificultades logísticas de un territorio tan extenso.
El club más importante del país es TP Mazembe, considerado uno de los gigantes del fútbol africano. Ganó múltiples títulos locales y cinco CAF Champions League, además de alcanzar la final del Mundial de Clubes 2010 tras eliminar a Internacional de Porto Alegre. En aquella histórica definición cayó frente al Inter de Milán de Diego Milito, Samuel Eto’o y Esteban Cambiasso.
Mazembe también fue clave en el crecimiento del fútbol congoleño después de la independencia del país y durante los años de la dictadura de Mobutu.
Cómo juega RD Congo
El seleccionado africano apuesta por un esquema equilibrado y físico. Desabre prioriza el orden defensivo, las transiciones rápidas y el aprovechamiento de la velocidad de sus atacantes.
La probable formación para el Mundial 2026 sería con Lionel Mpasi; Aaron Wan-Bissaka, Chancel Mbemba, Axel Tuanzebe y Arthur Masuaku; Meschak Elia, Noah Sadiki, Samuel Moutoussamy y Nathanaël Mbuku; Yoane Wissa y Cedric Bakambu.
Aunque superar la fase de grupos aparece como un desafío complejo, el equipo sueña con avanzar al menos como uno de los mejores terceros y conseguir algo que nunca logró en su historia: sumar puntos y marcar goles en una Copa del Mundo.
El Mundial 2026 como revancha definitiva
RD Congo llegará al Mundial con una mezcla de ilusión, orgullo y necesidad histórica. La selección buscará dejar atrás el estigma que persiguió durante décadas al viejo Zaire y demostrar que el fútbol africano ya no ocupa un lugar secundario.
Más allá de los resultados, el regreso congoleño simboliza una revancha deportiva y cultural. Un país golpeado por guerras, pobreza y prejuicios intentará escribir una nueva página frente al mundo, esta vez con una generación preparada para competir de igual a igual contra cualquiera.
