Qatar desmanteló dos células de espionaje vinculadas a la Guardia Revolucionaria de Irán y detuvo a diez personas

Las autoridades qataríes arrestaron a diez sospechosos acusados de recolectar información estratégica y planificar sabotajes, en una operación que reveló presuntos vínculos con Irán en medio de la creciente tensión en el Golfo.

Las fuerzas qataríes desmantelaron red de espionaje iraní.

Las autoridades de Qatar confirmaron la desarticulación de dos células de espionaje presuntamente vinculadas a la Guardia Revolucionaria de Irán, en el marco de un operativo de seguridad que culminó con la detención de diez personas acusadas de recabar información sensible y planificar posibles ataques contra objetivos estratégicos.

El procedimiento fue llevado adelante por el Servicio de Seguridad del Estado qatarí, que incautó direcciones, coordenadas de instalaciones clave, dispositivos electrónicos y tecnología de comunicación avanzada. Según informó la agencia estatal Qatar News Agency (QNA), estos elementos constituyen pruebas que vincularían a los detenidos con actividades de inteligencia y preparación de sabotajes sobre infraestructuras críticas del país.

De acuerdo con fuentes oficiales citadas por la prensa estatal, la operación se realizó el martes y permitió identificar dos grupos diferenciados pero coordinados. Siete de los arrestados tenían como tarea principal recopilar datos sobre zonas sensibles, incluidas instalaciones militares y energéticas, mientras que los otros tres habrían recibido entrenamiento específico para operar drones y ejecutar acciones de sabotaje.

Las investigaciones también revelaron que los sospechosos poseían información considerada altamente sensible para la seguridad nacional, incluyendo ubicaciones estratégicas y puntos críticos. Durante los interrogatorios, varios de los detenidos habrían reconocido su conexión con la Guardia Revolucionaria iraní y admitido haber recibido instrucciones para llevar adelante tareas de espionaje y operaciones encubiertas en territorio qatarí.

El operativo se produjo en un contexto de fuerte tensión en Medio Oriente, marcado por la escalada del conflicto tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya atraviesa varios días de enfrentamientos. En ese escenario, Teherán respondió con el lanzamiento de misiles y drones en la región del Golfo, lo que incrementó las alertas de seguridad en países vecinos.

Las autoridades qataríes señalaron que los delitos imputados incluyen la planificación de acciones que podrían haber puesto en riesgo infraestructuras esenciales, como redes energéticas, bases militares y centros tecnológicos. En ese sentido, advirtieron que este tipo de operaciones refleja los desafíos que enfrentan los países del Golfo frente a actividades de inteligencia extranjera.

Además, indicaron que la vigilancia sobre posibles maniobras vinculadas a la Guardia Revolucionaria en la región no es nueva, y remarcaron que el país se mantiene en estado de alerta ante intentos de injerencia externa. La información recolectada en esta causa será utilizada para reforzar los sistemas de contrainteligencia y protección de instalaciones estratégicas.

Según detalló QNA, los detenidos operaban en células separadas pero articuladas entre sí, con una estructura diseñada para dividir tareas entre la obtención de información y la ejecución de sabotajes mediante tecnología como drones. Las autoridades consideran que este esquema respondería a directrices externas orientadas a comprometer objetivos clave dentro del territorio qatarí.

Finalmente, los investigadores continúan analizando el material secuestrado y trabajan para determinar si existen más implicados o posibles ramificaciones de la red desmantelada. La causa permanece abierta, mientras el gobierno qatarí insiste en que mantendrá las medidas necesarias para garantizar la seguridad nacional frente a cualquier amenaza.

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