Varios líderes europeos expresaron su rechazo a la represión ejercida por las fuerzas de seguridad de Irán durante las protestas registradas en los últimos días, originadas por la profunda crisis económica que atraviesa el país. Según organizaciones civiles, la respuesta de las autoridades dejó más de 500 muertos, lo que generó una fuerte reacción de la comunidad internacional.
Entre las condenas más destacadas se encuentra la del presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien denunció “la violencia estatal que ataca indiscriminadamente a las mujeres y hombres iraníes que exigen valientemente respeto por sus derechos”. El mandatario francés remarcó que “el respeto a las libertades fundamentales es un requisito universal” y reafirmó el apoyo de su país a quienes las defienden.
La semana pasada, Macron firmó una declaración conjunta junto al canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, en la que manifestaron su “profunda preocupación” por los reportes de violencia cometida por las fuerzas de seguridad iraníes. En el documento, los líderes europeos condenaron “enérgicamente” la muerte de manifestantes y recordaron que las autoridades iraníes tienen la obligación de proteger a su población y garantizar el derecho a la libertad de expresión y de manifestación pacífica sin temor a represalias. Además, instaron a Teherán a abstenerse del uso de la violencia y a respetar los derechos fundamentales de sus ciudadanos.
Desde Países Bajos, el primer ministro Dick Schoof sostuvo que “el régimen iraní está reprimiendo severamente toda forma de protesta”, lo que ha provocado numerosas muertes. El jefe de Gobierno neerlandés reclamó el cese inmediato de la violencia, la liberación de las personas detenidas de manera injusta y el restablecimiento del acceso a Internet, interrumpido por las autoridades. “Los hombres y mujeres que protestan con valentía en las calles iraníes merecen nuestro apoyo. Se levantan contra la tiranía y hacen oír su demanda de libertad. Nos mantendremos firmes en la defensa de los derechos del pueblo iraní”, afirmó.

En la misma línea, el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, lamentó los “informes terribles” sobre la muerte de manifestantes y condenó cualquier uso de la fuerza contra protestas pacíficas. También exigió la liberación de todas las personas detenidas injustamente y expresó la solidaridad de su país con el pueblo iraní en su lucha por la libertad.
Desde Irlanda, el primer ministro Micheál Martin condenó “enérgicamente la brutal y violenta represión” contra los manifestantes, que en los últimos días dejó cientos de civiles muertos en Irán.
A las críticas se sumó el presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, quien manifestó su consternación por la brutalidad del régimen contra su propia población. “Cada vez llegan noticias más impactantes desde Irán”, declaró, al tiempo que expresó su preocupación por el accionar de las autoridades.

Por su parte, el Gobierno de Eslovenia, a través de su Ministerio de Exteriores, condenó “enérgicamente la violencia, la intimidación y las detenciones arbitrarias contra manifestantes pacíficos” y lamentó la cantidad de víctimas. En un comunicado oficial, reclamó el respeto a las libertades fundamentales y sostuvo que “el futuro de Irán debe ser determinado pacíficamente por su pueblo, mediante un diálogo que contribuya a la estabilidad regional”.
En respuesta a las críticas europeas, el Ministerio de Exteriores de Irán convocó a los embajadores de Reino Unido, Alemania, Italia y Francia. Durante el encuentro, las autoridades iraníes mostraron imágenes que, según afirmaron, reflejan “la violencia de los alborotadores”, y exigieron que se retiren las declaraciones oficiales de apoyo a los manifestantes. De acuerdo con la agencia Tasnim, el gobierno sostuvo que las protestas superaron los límites de la manifestación pacífica y constituyen actos de sabotaje organizado, además de advertir que cualquier respaldo político o mediático extranjero representa una injerencia inaceptable en los asuntos internos del país.
Mientras tanto, la organización NetBlocks informó que el corte del servicio de Internet en Irán ya supera las 84 horas. La situación se desarrolla en un contexto marcado por la fuerte caída del poder adquisitivo de millones de iraníes, la depreciación histórica del rial y el endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos. A esto se suma el aumento de la tensión regional, con críticas renovadas de Estados Unidos e Israel al programa nuclear iraní y bombardeos reportados el pasado junio que dejaron más de 1.100 muertos.


