El papa León XIV abrió la Semana Santa con un fuerte llamado a la paz y pidió “deponer las armas” ante miles de fieles

En su primera Semana Santa como pontífice, León XIV condenó la violencia, rechazó el uso de la religión para justificar guerras y expresó su preocupación por Medio Oriente, los migrantes fallecidos en el mar y los pueblos afectados por conflictos armados.

Fieles participan de la misa del Domingo de Ramos celebrada por el papa León XIV en la Plaza de San Pedro. Entre los asistentes se repartieron olivos traídos especialmente para la ocasión.Foto REUTERS.

El papa León XIV abrió la Semana Santa con un contundente llamado a la paz durante la misa del Domingo de Ramos, en la que exhortó a deponer las armas y rechazó que Dios pueda ser utilizado para justificar cualquier guerra, frente a decenas de miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro.

“Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad! ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”, proclamó el pontífice durante la homilía de la celebración que marca el inicio de la Semana Santa y recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén.

Se trata de la primera Semana Santa de León XIV desde su elección el 8 de mayo, y también de su primer Domingo de Ramos como líder de la Iglesia Católica. La ceremonia reunió a unas 40.000 personas, que participaron de la procesión inicial desde el Brazo de Constantino, bajo la columnata de Bernini, hasta el altar central en la explanada de la plaza, con la presencia del Papa a pie y la distribución de 120 palmas tradicionales y 120.000 ramas de olivo.

Durante su mensaje, el primer pontífice estadounidense de la historia insistió en que la religión no puede ser utilizada para legitimar conflictos armados. “Dios rechaza la guerra, y nadie puede utilizarlo para justificar el enfrentamiento”, sostuvo. Además, remarcó que “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza”.

El papa León XIV saluda a los fieles tras la misa del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. Es su primera Semana Santa desde su elección el 8 de mayo. Foto REUTERS

El Papa subrayó que Jesús, como Rey de la paz, eligió no recurrir a la violencia. “No se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra. Mostró el rostro manso de Dios, que siempre rechaza la violencia y, en lugar de salvarse a sí mismo, se dejó clavar en la cruz”, expresó durante la homilía.

Asimismo, destacó que en el sufrimiento de Cristo se refleja el dolor de quienes padecen conflictos armados y situaciones de vulnerabilidad. “En su último grito escuchamos el llanto de quienes están abatidos, de quienes carecen de esperanza, de quienes están enfermos, de quienes están solos. Y, sobre todo, el gemido de quienes están oprimidos por la violencia y de cada víctima de la guerra”, afirmó.

La cita de Tonino Bello y el pedido de paz mundial

Entre los olivos llevados especialmente para la celebración, León XIV —nacido Robert Prevost— encomendó la paz a María con palabras del obispo italiano Tonino Bello. En ese contexto, expresó su deseo de que “los destellos de las guerras se estén reduciendo a luces crepusculares”, que “los sufrimientos de los pobres estén llegando a su fin” y que las lágrimas de las víctimas de la violencia se sequen “como la escarcha bajo el sol de la primavera”.

El papa León XIV pronuncia la homilía durante la misa del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. Allí clamó: “¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”. Foto REUTERS

Este mensaje fue uno de los momentos más destacados de la misa, donde el Papa reafirmó que Dios siempre rechaza la violencia y reiteró la necesidad de desarmar las posiciones enfrentadas y fortalecer la fraternidad entre los pueblos.

Preocupación por Medio Oriente

Tras el rezo del Ángelus, el pontífice centró su mensaje en la situación de Medio Oriente. “En este comienzo de la Semana Santa, estamos más cerca que nunca, con nuestra oración, de los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos”, señaló.

Sus declaraciones se produjeron luego de que el Patriarcado Latino de Jerusalén denunciara que la policía israelí impidió a autoridades de la Iglesia Católica ingresar a la Iglesia del Santo Sepulcro para celebrar el Domingo de Ramos. Según el comunicado, los prelados fueron interceptados mientras se dirigían al lugar y debieron regresar, en lo que fue calificado como un “grave precedente”.

El papa León XIV sostiene una rama de palma durante la misa del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. Es el primer pontífice estadounidense de la historia. Foto REUTERS

De acuerdo con la institución religiosa, sería la primera vez en siglos que líderes de la Iglesia son impedidos de celebrar esta jornada en el sitio donde los cristianos creen que Jesús fue crucificado.

El Papa también pidió rezar por los pueblos que atraviesan conflictos armados y por los cristianos que, debido a la guerra, no pueden vivir plenamente la Semana Santa. “Su prueba interpela la conciencia de todos”, afirmó, al tiempo que invitó a rezar por la reconciliación y la paz.

Oración por migrantes y víctimas de la guerra

Durante la ceremonia, León XIV extendió su mensaje a otras situaciones de sufrimiento en el mundo. Recordó a los migrantes fallecidos en el mar, especialmente a quienes perdieron la vida en los últimos días frente a la isla de Creta, y también a los marineros afectados por conflictos armados.

El papa León XIV bendice a un bebé al retirarse tras la misa del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. El pontífice pidió paz para los pueblos heridos por la guerra. Foto REUTERS

“Rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares. La tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz”, expresó el pontífice, generando momentos de recogimiento entre los fieles presentes.

La agenda de la primera Semana Santa de León XIV

Con la celebración del Domingo de Ramos comenzó formalmente la primera Semana Santa del pontificado de León XIV. En los próximos días, el Papa presidirá el tradicional Vía Crucis ante el Coliseo romano el Viernes Santo.

Además, el pontífice devolverá la misa del Jueves Santo a la histórica basílica de San Juan de Letrán, dejando de lado la costumbre adoptada por su predecesor Francisco, quien solía celebrarla en cárceles o centros de acogida de migrantes.

El Santo Padre sentenció que nadie puede utilizar la figura divina para justificar ataques. Foto REUTERS

La jornada, marcada por símbolos tradicionales como las palmas y las ramas de olivo, reunió a fieles de distintas partes del mundo y dejó como mensaje central la necesidad de construir la paz y rechazar cualquier forma de violencia.

De esta manera, la primera Semana Santa de León XIV comenzó con un fuerte llamado a la concordia, con referencias directas a las crisis actuales y la insistencia del pontífice en recordar que, más allá de las diferencias, los pueblos mantienen lazos de hermandad que deben prevalecer frente a los conflictos.

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