Equipos técnicos se encontraban monitoreando el sector afectado por los desmoronamientos en el cerro Hermitte, donde durante la noche del miércoles se registró un nuevo deslizamiento que terminó con al menos cuatro viviendas derrumbadas en la calle Cerro Escondido, dentro del barrio Sismográfica. Vecinos de la zona describieron el episodio como si se hubiese tratado de una explosión. A raíz de lo sucedido, se dispusieron medidas excepcionales, se limitó el ingreso al área comprometida y se puso en marcha un control permanente del terreno. La inestabilidad del suelo, sumada al pronóstico de lluvias para los próximos días, incrementa la preocupación mientras autoridades y habitantes analizan soluciones técnicas para resguardar el lugar y prevenir daños mayores.
La dimensión del movimiento obligó a las autoridades locales a impedir la circulación de personas en los alrededores más afectados. La respuesta fue inmediata una vez que se verificó la caída de varias estructuras habitacionales y la continuidad de desplazamientos en el terreno.
Desde entonces, personal de emergencia y especialistas realizan un seguimiento constante de la zona, atentos a cualquier indicio que pueda anticipar nuevos desprendimientos.
Al mismo tiempo, el panorama meteorológico mantiene en alerta a la población de Comodoro Rivadavia. Se prevé que desde el lunes y a lo largo de la semana siguiente se registren precipitaciones intensas en la ciudad. Esta situación genera inquietud entre quienes viven cerca del cerro, ya que la presencia de agua podría empeorar la inestabilidad del suelo y dificultar tanto las tareas de asistencia como las de contención.
El barrio Sismográfica continuaba con accesos restringidos tras el colapso de varias casas, en un contexto donde la reacción institucional no se hizo esperar. El concejal Marcos Panquilto indicó que, aunque “no se rajó ninguna casa” hasta el momento, el temor vecinal va en aumento y existe un fuerte reclamo por medidas concretas para “ver si se puede salvar el barrio, o mejor dicho, salvar las casas”.
En un encuentro reciente participaron dos ingenieros convocados por el Concejo Deliberante, quienes plantearon la necesidad de un abordaje técnico organizado, centrado en trabajos sobre el movimiento del suelo y la intervención de profesionales especializados.
Panquilto remarcó además que la solución supera el ámbito político: “Esto ya es una decisión del intendente y su equipo. Nosotros somos garantes de llevar el diálogo adelante y generar los encuentros necesarios”.
En ese contexto, se confirmó una reunión entre el intendente, todos los concejales y vecinos del barrio Médanos para el viernes, con el objetivo de analizar opciones y acordar posibles respuestas de fondo.
Ingenieros y funcionarios municipales evaluaban alternativas para frenar los daños en el cerro. El efecto del fenómeno —descripto por algunos como una explosión— también impactó en la infraestructura urbana. Según detalló el concejal, “un canal evacuador que pasaba por Santa Lucía se tapó por completo”. Equipos municipales comenzaron tareas para despejarlo y restituir el escurrimiento del agua, una acción clave ante la cercanía de las lluvias. El barrio Médanos, otra zona comprometida, se encuentra rodeado de canales que, tras el arrastre de sedimentos desde el cerro, requieren limpieza y mantenimiento urgentes.
Respecto al costo de las intervenciones necesarias, las autoridades optaron por la prudencia. Panquilto evitó dar montos y señaló que cualquier cálculo dependerá de los estudios técnicos que se desarrollen en los próximos días. “Nadie se animaría a tocar un cerro donde hay muchas casas sin un estudio serio y un equipo técnico capacitado”, sostuvo.
La complejidad del cuadro llevó a plantear la incorporación de más recursos humanos con experiencia. El edil sugirió que YPF aporte ingenieros y especialistas, recordando el vínculo histórico de la empresa con la ciudad: “Hoy necesitamos ingenieros. YPF es una empresa del Estado que tiene ese recurso humano, y creemos que debería estar a la altura de las circunstancias, teniendo en cuenta todo lo que Comodoro le dio a la provincia y al país”.
La situación en el cerro Hermitte y sus alrededores continuaba bajo observación permanente, con el foco puesto en garantizar la seguridad de los vecinos y definir, sobre bases técnicas, las medidas a implementar para proteger al barrio Médanos y a las viviendas que se encuentran en riesgo.
