Nicolás Maduro arribó este sábado a Estados Unidos luego de ser capturado en el marco de un operativo liderado por fuerzas estadounidenses. El dirigente venezolano llegó a una base militar ubicada en el estado de Nueva York y, tras los primeros procedimientos de seguridad, fue trasladado a una cárcel federal, donde permanecerá detenido hasta su primera audiencia judicial.
El avión que trasladaba a Maduro aterrizó cerca de las 17.30 hora local (18.30 de la Argentina) en el aeropuerto Stewart, en Nueva York. Sin embargo, el exmandatario descendió de la aeronave aproximadamente una hora más tarde, acompañado por su esposa, Cilia Flores. Ambos se encontraban custodiados por personal del FBI, bajo un estricto operativo de seguridad.
🔴 DIRECTO | Este es el momento en el que Maduro desciende del avión que le ha traído junto a su espolsa a Nueva York, donde será juzgado por terrorismo 🔗 https://t.co/yTc4STMl88 pic.twitter.com/HnJXZEH3uM
— EL PAÍS (@el_pais) January 3, 2026
Al momento de bajar del avión, Maduro estaba esposado, con los ojos vendados y vestía la misma ropa que llevaba al momento de su detención en Venezuela: un conjunto deportivo de color gris. Minutos después, fue trasladado a una prisión federal ubicada en Brooklyn, donde quedó alojado de manera preventiva.
Tanto Maduro como Flores quedaron a disposición de la justicia federal de los Estados Unidos. De acuerdo a fuentes judiciales, ambos enfrentan acusaciones de extrema gravedad vinculadas al narcoterrorismo y a presuntas operaciones de tráfico de cocaína con destino al territorio estadounidense, en el marco de causas abiertas en tribunales federales.
Se espera que la comparecencia inicial de Maduro se realice ante un juez federal del distrito sur de Nueva York, una jurisdicción con amplia experiencia en investigaciones relacionadas con el crimen organizado transnacional y el narcotráfico internacional. En esa instancia se formalizarán los cargos y se definirán los próximos pasos del proceso judicial.

La llegada del dirigente venezolano a suelo estadounidense generó fuertes repercusiones en la escena política internacional. El presidente Donald Trump elogió públicamente el operativo militar que permitió la captura y advirtió que Estados Unidos se encuentra preparado para avanzar con una segunda ofensiva si fuera necesario.
En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que la caída de Maduro dejó al descubierto la profunda influencia de Cuba sobre los servicios de seguridad venezolanos y lanzó una advertencia directa al régimen de La Habana.
Bajo estrictas medidas de seguridad, Maduro permanecerá detenido hasta su primera audiencia judicial. El hecho fue calificado por diversos sectores políticos y diplomáticos como el fin de la impunidad de la dirigencia venezolana y un paso decisivo hacia el restablecimiento del orden democrático en el país.
Está previsto que el próximo lunes Nicolás Maduro se presente ante la justicia estadounidense para responder formalmente por la serie de acusaciones que pesan en su contra.


