Un operativo de control habitual realizado por la Policía de la Ciudad en Villa Lugano terminó con la detención de un hombre acusado de integrar una red de narcotráfico que trasladaba droga entre provincias.
El implicado, de 55 años y chofer de micros de larga distancia, fue interceptado en las inmediaciones del Barrio 15 mientras transportaba 102 kilos de marihuana ocultos en el baúl de un Volkswagen Bora.
En el momento en que fue rodeado por los efectivos en el cruce de las calles Santander y Timoteo Gordillo, el conductor reconoció la carga con una frase contundente: “Hay marihuana”. Acto seguido, intentó ofrecer una coima a los agentes para evitar el procedimiento y continuar su recorrido.
Según la investigación, el detenido cumplía un rol clave dentro de la logística del traslado de estupefacientes, que tendrían origen en Paraguay.
Su modalidad consistía en utilizar su trabajo como chofer para esconder bultos en el sector trasero de las bauleras de los micros. Luego, el equipaje de los pasajeros era colocado encima, lo que le permitía disimular la carga y pasar controles en ruta hasta llegar a la provincia de Córdoba sin ser detectado.
En total, fuentes policiales confirmaron el secuestro de cuatro cajas que contenían 142 ladrillos de cannabis listos para su distribución.
La situación del acusado se agravó aún más durante la revisión de su teléfono celular. En ese contexto, los peritos detectaron que el hombre envió un mensaje de voz en idioma guaraní a sus presuntos cómplices alertando sobre el operativo con la frase: “Me paró la brigada”.
La causa quedó a cargo del juez federal Sebastián Casanello, quien ordenó el secuestro de la droga, del vehículo utilizado y el traslado inmediato del imputado a una dependencia policial. Asimismo, intervino la Policía de la Ciudad en el procedimiento que permitió desbaratar la maniobra.
