Una noticia generó tristeza en el mundo del fútbol argentino. El histórico relator y periodista deportivo Marcelo Araujo murió a los 78 años. La confirmación fue realizada por su amigo y colega Fernando Pacini en radio La Red.
“Lamentablemente a la madrugada llegó la noticia de la muerte de Marcelo”, expresó Pacini, quien fue su comentarista durante la etapa de Fútbol para Todos en la TV Pública. Además, recordó su personalidad dentro del ambiente periodístico: “Marcelo siempre tuvo una nobleza y una gran generosidad con nosotros”.
El reconocido relator falleció durante la madrugada mientras permanecía internado en el Hospital Italiano, según informaron allegados. Su trayectoria marcó un antes y un después en la manera de contar los partidos de la Primera División del fútbol argentino.
Araujo protagonizó una de las duplas más emblemáticas del periodismo deportivo junto a Enrique Macaya Márquez en el mítico ciclo Fútbol de Primera. El programa se estrenó el domingo 4 de agosto de 1985 y durante 25 años repasó cada jornada del campeonato local. El ciclo comenzó en ATC (hoy TV Pública), luego continuó en Canal 9 y finalmente se emitió por El Trece.
El programa fue creado por Carlos Ávila, fundador de la productora deportiva Torneos y Competencias junto a Luis Nofal, mientras que la producción general, dirección y realización estaban a cargo de Juan Cruz Ávila.
En sus comienzos en los medios, Araujo dio sus primeros pasos junto a Fernando Niembro, a quien conoció mientras estudiaban en el Círculo de Periodistas Deportivos. Con el tiempo, ambos crearon una escuela dedicada a la formación de nuevos profesionales. También participó de la histórica tira deportiva Sport 80 junto a reconocidos colegas de su generación y desarrolló parte de su carrera en radio La Red.
Su estilo innovador y rupturista quedó reflejado en frases que trascendieron la pantalla y se volvieron parte de la cultura futbolera. Entre ellas se recuerdan expresiones como “¿Estás crazy, Macaya?” o “¡Si lo hacés me voy!”, que marcaron una forma distinta de narrar el juego.
Ese estilo convirtió a Araujo en una referencia para una generación de relatores que hoy protagonizan las transmisiones del fútbol local, torneos internacionales y los partidos de la selección argentina.
Tras su salida de la productora Torneos y Competencias, el periodista regresó a la televisión como voz principal de Fútbol para Todos en la Televisión Pública, donde volvió a relatar encuentros de la Primera División para nuevas generaciones de fanáticos.
El fallecimiento del histórico relator generó mensajes de despedida de numerosos colegas. Walter Nelson, compañero y amigo del periodista, expresó: “Es muy triste. A mí me toca muy de cerca por todo lo que vivimos con él, con Macaya, con Fabbri y con toda una banda maravillosa en una época de oro del fútbol”.
Otros periodistas que compartieron momentos de su carrera, como Alejandro Fabbri, Fernando Niembro y Elio Rossi, también recordaron su figura y su influencia en el relato deportivo.
Muchos de sus relatos quedaron grabados en la memoria colectiva de los hinchas. Entre ellos se destaca el último gol de Diego Maradona con la selección argentina, en el debut del Mundial de Estados Unidos 1994 frente a Grecia, en la recordada victoria por 4-0.
Araujo también acompañó al seleccionado nacional en varias Copas del Mundo: Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002.
Otro de los momentos inolvidables de su carrera fue el relato del gol de Martín Palermo en el Superclásico entre Boca Juniors y River Plate disputado el 9 de mayo de 1999 por el Torneo Clausura. Aquella transmisión quedó grabada en la memoria de los fanáticos por su frase: “776.420 la recaudación para una nueva edición del Superclásico del Fútbol Argentino… Marteeeeeeen… Gooooooooool”.
Además de sus relatos, varias de sus denominaciones para jugadores se hicieron populares con el paso del tiempo. Apodos como “El Burrito” para Ariel Ortega o “El Torero” para Juan Román Riquelme circularon ampliamente gracias a su estilo narrativo.
Fanático del club Atlanta y nacido en el barrio porteño de Villa Crespo, Araujo desarrolló una extensa carrera frente al micrófono que marcó una época en el periodismo deportivo argentino.
La noticia también generó fuertes reacciones entre sus colegas. Fernando Niembro lo recordó con emoción durante una entrevista radial: “Realmente no es un día feliz. Me aparecen mil imágenes en tantos lugares con Marcelo. Fue una carrera de casi 30 o 40 años juntos. Se me hace un nudo en la garganta que ya no esté con nosotros”.
Elio Rossi, otro de los periodistas que trabajó con él, también expresó su tristeza: “Estoy un poco quebrado. Me pegó mal. Nosotros estábamos en contacto con él. Para nosotros, Marcelo va a ser el comandante”.
Y agregó un reconocimiento que resume el sentimiento de muchos en el ambiente: “No hubo ninguno igual a Marcelo. No habrá ninguno. El ‘estás crazy’ fue el primer asomo. Fue maravilloso, un tipo muy generoso”.
Araujo falleció alrededor de las 2 de la madrugada luego de permanecer varios días internado en una clínica de Vicente López. La familia informó que no habrá velorio y que sus restos serán cremados en el cementerio de Chacarita.
Durante más de una década fue la voz principal de los campeonatos de Primera División del fútbol argentino y uno de los relatores más reconocidos del país, especialmente por su trabajo en Fútbol de Primera junto a Enrique Macaya Márquez.
Tras algunos años de inactividad, regresó al relato entre 2009 y 2014 con Fútbol para Todos, etapa en la que volvió a narrar partidos del torneo local antes de retirarse definitivamente.
Daniel Avellaneda, conductor de La Oral Deportiva en Radio Rivadavia, también lo recordó destacando su estilo: “Fue el relator número uno de su tiempo. Osado, disruptivo, un poeta al aire. Araujo le puso su impronta a la televisión. Logró que el relato deportivo dejara de ser monótono”.
“Eso le dio un sello particular, único y, aunque otros relatores siguieron su escuela, fue algo inigualable”, agregó.
En la misma línea, el periodista Jorge Marinelli destacó su influencia en el periodismo deportivo: “Fue un revolucionario. Impuso un estilo único y desacartonado que cambió para siempre el relato televisivo. Combinaba su conocimiento del juego con humor, y eso hizo que su figura trascendiera más allá de Argentina”.
“Era un enamorado de lo que hacía y muy generoso con quienes compartían espacio con él tanto en radio como en televisión”, concluyó.
