Un enigma rodea a las provincias de Chaco y Santa Fe a partir de la presunta caída de una avioneta, la demora de un hombre y la desaparición de otro que estaría herido. Aunque hasta ahora no se estableció un vínculo concreto entre los hechos, las hipótesis que manejan los investigadores generan cada vez más inquietud.
La secuencia se puso en marcha el lunes 2 de febrero, cuando la directora de la Escuela Nº 6146 “Rastreador Fournier”, ubicada en una zona rural de Avellaneda, Santa Fe, informó que encontró a un hombre lesionado, alterado y desorientado. Según declaró, al preguntarle qué había sucedido, el individuo respondió que su avioneta se había estrellado en territorio chaqueño y que, al no recibir ayuda, comenzó a caminar sin un destino claro.
De acuerdo al testimonio de la mujer ante la Policía, el hombre insistía en que lo llevaran hasta la ciudad e incluso ofreció dinero para que lo trasladaran. Sin embargo, ante la negativa, se retiró por sus propios medios, y desde entonces se desconoce su paradero.
Debido a la cercanía con la provincia de Chaco y ante la versión de un posible accidente aéreo, las autoridades santafesinas alertaron a sus pares chaqueños por la presunta caída de la aeronave.
El dato llamativo es que esa misma jornada, pero durante la noche, efectivos de la Policía Caminera del Chaco demoraron a un ciudadano colombiano en un control vehicular de rutina sobre la ruta nacional Nº 11, a la altura del kilómetro 983, en las inmediaciones de Avellaneda.
Voceros oficiales detallaron que el hombre caminaba por la banquina con apariencia de mochilero. Al trasladarlo a una comisaría, verificaron que tenía 37 años, era de nacionalidad colombiana y que había ingresado al país de manera irregular.
Las fuentes indicaron que la docente no identificó al demorado como la persona que había pedido auxilio en la escuela. Por este motivo, se mantiene un fuerte hermetismo en torno a la posible relación entre ambos episodios y sobre lo que realmente pudo haber ocurrido.
