Durante su encuentro, María Corina Machado le regaló su medalla del Premio Nobel de la Paz a Donald Trump. El gesto se produjo en el marco de la reunión que ambos mantuvieron este jueves y fue interpretado como una señal de acercamiento político entre la dirigente opositora venezolana y el mandatario estadounidense.
Donald Trump calificó como un “gran honor” el encuentro con Machado y resaltó su trayectoria personal y política. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, el presidente de Estados Unidos escribió: “Fue un gran honor reunirme hoy con María Corina Machado, de Venezuela. Es una mujer maravillosa que ha pasado por muchísimo”.
En esa misma publicación, Trump detalló que la líder opositora le obsequió la medalla de su Premio Nobel de la Paz como reconocimiento a su labor internacional. “María me regaló su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he hecho. Un gesto tan maravilloso de respeto mutuo”, señaló el mandatario, quien cerró el mensaje con un agradecimiento directo: “Gracias, María”.
La declaración se conoció horas después del encuentro en la Casa Blanca y reforzó la visibilidad política de la reunión, que se dio en un contexto marcado por el proceso de transición que atraviesa Venezuela.
Machado entregó la medalla del Premio Nobel de la Paz enmarcada y acompañada por un mensaje de “gratitud” del pueblo venezolano por las acciones emprendidas para alcanzar “su libertad”. La fundadora del partido Vente Venezuela utilizó un marco con detalles dorados para presentar la distinción. En la parte superior se leía: “en gratitud por su extraordinario liderazgo para promover la paz”, junto a una dedicatoria que destacaba el reconocimiento del pueblo venezolano por el rol de Trump en el camino hacia la libertad del país.
En paralelo, el Comité Noruego del Nobel recordó este jueves algunos aspectos históricos y simbólicos de la medalla. La pieza, acuñada en oro, tiene 6,6 centímetros de diámetro, pesa 196 gramos y conserva desde hace más de 120 años el mismo diseño: el retrato de Alfred Nobel en el anverso y, en el reverso, tres figuras humanas unidas por los hombros como símbolo de hermandad.
El Comité explicó que, si bien el título del Premio Nobel es intransferible, la medalla física ha cambiado de propietario en distintas ocasiones. Entre los casos más conocidos se encuentra el del periodista ruso Dmitry Muratov, cuya medalla fue subastada por más de 100 millones de dólares para asistir a refugiados de la guerra en Ucrania. Otro ejemplo es la medalla que se exhibe en el Centro Nobel de la Paz, originalmente perteneciente a Christian Lous Lange, el primer Nobel de la Paz de Noruega.
La organización subrayó que “una vez anunciado un Premio Nobel, no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”. La decisión es definitiva y el título permanece asociado de manera permanente a la persona galardonada. “Una medalla puede cambiar de dueño, pero el título de Premio Nobel de la Paz, no”, concluyó el Comité.
Donald Trump y María Corina Machado habían anticipado por separado la entrega de la medalla, que finalmente se concretó durante un almuerzo privado ofrecido por el presidente estadounidense a la dirigente venezolana. Hasta el momento, ni la administración de Trump ni el entorno de Machado brindaron detalles sobre los temas abordados durante la reunión, lo que mantiene expectante a Venezuela ante la posibilidad de un nuevo respaldo político que impulse la transición democrática.
El encuentro se produjo 12 días después de la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro en Caracas por fuerzas estadounidenses y representó el primer contacto formal entre Trump y Machado. Tras la reunión, la líder opositora afirmó que el mandatario se mostró comprometido con la libertad de los presos políticos y de todos los venezolanos.
La placa que acompañó la medalla entregada a Trump incluía un mensaje dirigido “al presidente Donald J. Trump”, en el que se expresaba gratitud “por su extraordinario liderazgo en la promoción de la paz mediante la fuerza, el impulso de la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad”. La dedicatoria señalaba que la medalla del Premio Nobel de la Paz 2025, concedida a María Corina Machado, fue presentada como un símbolo personal de agradecimiento en nombre del pueblo venezolano, en reconocimiento a la acción firme y de principios del presidente estadounidense para asegurar una Venezuela libre, y concluía afirmando que “el coraje de Estados Unidos y de su presidente, Donald J. Trump, nunca será olvidado por el pueblo venezolano”.
