Lanús derrotó 1-0 a Flamengo en el partido de ida por la Recopa Sudamericana 2026, que se disputó en el Estadio Ciudad de Lanús-Néstor Díaz Pérez. La revancha será en una semana en Río de Janeiro.
El Granate, vigente campeón de la Copa Sudamericana, tuvo un comienzo a toda máquina frente al campeón de la última Copa Libertadores. Lo sometió en el primer cuarto de hora y un fuera de juego impidió la apertura del resultado. A los seis minutos, Agustín Medina aprovechó un mal despeje para ensayar un remate atajado por Agustín Rossi y Eduardo Salvio también forzó una contención en dos tiempos del ex Boca Juniors. Entremedio de esos avances, a los 10′, Rodrigo Castillo desvió un testazo del Toto Salvio y la pelota terminó en el fondo de la red, pero la jugada fue anulada correctamente por offside del autor del tanto.
Luego de ese inicio furioso del local, el Fla comenzó a dominar más la pelota, se alejó del área propia y estuvo más cerca de la ajena con un Lanús más replegado en busca de un ataque rápido. Y a los 34 minutos, cada uno de los dos puso en práctica su modelo. Lucas Paquetá puso la tenencia en quinta a fondo, deslizó un pase rasante a la aparición de Giorgian de Arrascaeta, y este dejó mano a mano a Everton, quien ejecutó un zurdazo a quemarropa despejado por Nahuel Losada. En la réplica, Castillo manejó mal la ofensiva y lanzó un pase anticipado por un rival en campo contrario.
En el complemento el Granate tomó la iniciativa y le dio trabajo a Agustín Rossi. Incluso convirtió un gol con Sasha Marcich, pero fue anulado por posición adelantada del defensor.
El local no se rindió y siguió buscando. Matias Sepúlveda mandó un buen centro desde la derecha, pero Dylan Aquino la enganchó de volea y la tiró por arriba del travesaño.
De tanto buscarlo, el equipo dirigido por Pellegrino tuvo su premio: a los 77 minutos, un centro perfecto de Marcich fue conectado de cabeza por Rodrigo Castillo para abrir el marcador.
La ventaja de Lanús coincidió con el peor momento de Flamengo. El elenco argentino fue una tromba y quiso ampliar las diferencias y estuvo cerca con una de Sepúlveda que reventó el travesaño.
