Con la situación de Venezuela como eje central, el presidente Javier Milei encabezó una agenda de reuniones enfocadas en la crisis del país caribeño, entre las que se destacó el intercambio con la activista antichavista Elisa Trotta. La defensora de los derechos humanos expresó su agradecimiento por el compromiso del Gobierno argentino con la causa venezolana. El encuentro se produjo luego de la visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien durante la mañana estuvo en Casa Rosada para dialogar sobre el escenario político venezolano y fortalecer el vínculo bilateral.
Al finalizar la reunión, que se extendió por poco más de una hora y media, Trotta resaltó la intervención de Estados Unidos y celebró la detención de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Al mismo tiempo, cuestionó el rol asumido por Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, aunque aclaró que mantiene expectativas sobre un proceso de transición.
“Es una realidad que tenemos que asumir, con el pesar que puede generar ver a una carcelera a cargo, pero con la tranquilidad de que Estados Unidos y los socios democráticos, como el gobierno argentino, están monitoreando y tutelando lo que realmente sucede en Venezuela”, afirmó desde la explanada de Casa Rosada.
Acompañada por la diputada de La Libertad Avanza Sabrina Ajmechet, quien participó del encuentro, Trotta reveló que la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, secuestrado por el régimen chavista desde diciembre de 2024, formó parte del temario abordado, aunque evitó brindar mayores detalles. “Es una preocupación y confío en que el Gobierno está haciendo todo lo posible para liberarlo”, señaló.
Además, reconoció que hubo coincidencias en que Venezuela atraviesa un momento crítico en la disputa por el “desmantelamiento de un Estado tiránico, criminal y narcoterrorista”, y sostuvo que la tarea de Trump apunta a lograr la estabilización del país y la liberación de los presos políticos. En paralelo, el titular de la Asamblea venezolana, Jorge Rodríguez, anunciaba el inicio de un proceso de liberaciones.
Trotta también planteó que María Corina Machado es una “líder indiscutible del proceso democrático” y remarcó que cuenta con el respaldo de la comunidad internacional tras las declaraciones de Trump. No obstante, agradeció al republicano por haber “liberado” a Venezuela del régimen de Nicolás Maduro, al que calificó de “tirano”.
“Confiamos en que vamos a seguir trabajando para que finalmente esa transición, como lo anunció el secretario de Estado Marco Rubio, incluya, ni bien se pueda, la posibilidad de que seamos los venezolanos quienes decidamos nuestro futuro democrático”, expresó.
Por su parte, Ajmechet anticipó que el proceso de transición será lento pero “claro”, y destacó que el “principio del fin de la dictadura” comenzó con el arresto de Maduro. “A todos nos gustaría ver hoy una democracia plena con libertades restablecidas en Venezuela, pero no hay ejemplos inmediatos en el mundo. Será más lento de lo que quisiéramos”, afirmó.
Luego de varios días en la residencia de Olivos, Milei se trasladó por la mañana al microcentro porteño para mostrarse activo frente a la coyuntura venezolana, en línea con la postura adoptada por la administración de Donald Trump. El Presidente estuvo acompañado por el canciller Pablo Quirno, quien participó tanto de las reuniones con Díaz Ayuso como del encuentro con Trotta.
La exdiplomática es fundadora de la ONG Alianza por Venezuela y secretaria general del Foro Argentino por la Defensa de la Democracia (FADD). Cuenta con una extensa trayectoria militante contra el chavismo y fue una de las impulsoras de la movilización de venezolanos hacia la Plaza del Vaticano.
Trotta mantuvo vínculos estrechos con el gobierno de Cambiemos, que reconoció su designación como embajadora. Sin embargo, en 2019 Alberto Fernández le retiró las cartas credenciales. Durante ese período fue recibida por el expresidente Mauricio Macri en Casa Rosada. En 2015, además, se desempeñó como titular de Programas Institucionales de la Cámara de Diputados bonaerense durante la gestión de María Eugenia Vidal.
El primer acercamiento con la actual administración libertaria se dio en agosto de 2024, cuando se reunió con la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para solicitar mayor flexibilidad en los trámites de residencia tras el cierre de la embajada de Venezuela en la Argentina, producto del quiebre de relaciones diplomáticas.
En medio del receso vacacional de buena parte del Gabinete, el Presidente volvió a manifestar su respaldo a las decisiones de su aliado internacional y se mostró activo en la agenda internacional, con especial foco en la crisis que atraviesa Venezuela.


