El presidente Javier Milei celebró el fallo favorable que obtuvo la Argentina en Estados Unidos por el litigio vinculado a YPF y aprovechó su mensaje en cadena nacional para lanzar fuertes críticas contra Cristina Kirchner y Axel Kicillof, impulsores de la nacionalización de la petrolera en 2012. “Hay una verdad irrefutable: expropiar está mal porque robar está mal”, sostuvo.
En paralelo, tanto la ex mandataria como el actual gobernador bonaerense también destacaron la resolución judicial y respondieron a los cuestionamientos del jefe de Estado, al calificar el proceso como “absurdo”.
Durante su discurso, Milei rechazó de plano la idea de que el fallo valide las posturas jurídicas de sus antecesores. “Algunos intentan presentar esta noticia como un logro de quienes impulsaron la expropiación. Lo digo con nombre y apellido: Cristina Kirchner y el inefable Axel Kicillof. Nada más alejado de la realidad. Es una afrenta que pretendan apropiarse de este resultado”, enfatizó.
En ese sentido, agregó que las decisiones tomadas en aquel momento pusieron al país en una situación límite: “Nos llevaron a una aventura suicida que nos podría haber costado todo, incluso perder YPF y terminar con un país quebrado”.
El mandatario también advirtió sobre el impacto económico que hubiera implicado un resultado adverso. “De haberse concretado el pago, habría significado un obstáculo enorme para la recuperación, afectando el riesgo país, las tasas de interés y el crecimiento”, explicó. Y reforzó su postura: “Romper el principio de respeto a la propiedad nos costó años de inversión, más pobreza, menos empleo y mayor indigencia”.
En otro tramo de su intervención, Milei cuestionó el populismo y defendió la necesidad de reglas claras para atraer inversiones. “Puede parecer beneficioso en el corto plazo, pero a largo plazo socava los cimientos legales que sostienen el desarrollo. La verdadera defensa del interés nacional se logra con inversión sostenida y seguridad jurídica. Eso es patriotismo, no el populismo barato”, afirmó.
Al inicio de su mensaje, el Presidente había destacado la magnitud del fallo, al que definió como “un hecho histórico y sin precedentes”. Además, subrayó que una derrota hubiera obligado al país a desembolsar unos 18.000 millones de dólares, cifra que comparó con “70 millones de jubilaciones mínimas”.
También remarcó la dificultad del proceso judicial: “Era prácticamente imposible revertirlo, pero gracias al trabajo jurídico, político y diplomático del Gobierno se logró cambiar el rumbo. Frente a la adversidad, prevaleció la perseverancia”.
Luego, hizo un repaso del recorrido del caso: “El juicio se inició durante la gestión de Cristina Kirchner, tuvo un fallo adverso en primera instancia bajo la presidencia de Alberto Fernández y ahora se consiguió una resolución histórica en esta administración”.
Con tono enfático, cerró esa parte del discurso con una frase: “Ellos apostaron con nuestro futuro. Nosotros no apostamos, simplemente ganamos”.
Sobre el final, Milei anunció una iniciativa legislativa: “El liberalismo implica asumir errores del pasado y mirar al futuro. Por eso enviamos al Congreso un proyecto para modificar la Ley de Expropiaciones”.
En cuanto al fallo, la Corte de Apelaciones de Nueva York dejó sin efecto la sentencia de primera instancia contra la Argentina por la expropiación de YPF. Los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson resolvieron revocar la decisión que había favorecido a los demandantes, confirmar la desestimación de los reclamos contra el Estado argentino y la empresa, y devolver el expediente para continuar con el proceso conforme a lo resuelto.
A partir de ahora, los demandantes aún tienen la posibilidad de solicitar una revisión por parte de todos los jueces del tribunal antes de acudir a la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque se trata de un procedimiento poco habitual.
Más allá de las instancias que puedan abrirse, el resultado representa un triunfo para la Argentina en un litigio que se extendió por más de una década y en el que había sido condenada a pagar más de 16.000 millones de dólares por decisión de la jueza Loretta Preska.
