Una enfermera de 54 años fue hallada muerta en la noche de este viernes en su vivienda de la localidad bonaerense de Wilde, en el partido de Avellaneda. Tras el hallazgo, la Justicia dispuso la realización de una autopsia al cuerpo, luego de que la Policía no encontrara indicios de un hecho violento en la escena.
El episodio ocurrió en una casa ubicada sobre la calle Rondeaux al 1100, donde vivía Mariel Del Valle Juárez junto a su madre, Bianca. Según relató la mujer en declaraciones a Crónica TV, vio a su hija subir a la planta alta cerca de las 13 horas y, al no tener noticias de ella durante la tarde y la noche, pidió ayuda a un vecino, ya que no puede movilizarse por sus propios medios. Más tarde, un médico amigo de la familia constató que la enfermera ya había fallecido.
En diálogo con el mismo medio, la madre de Juárez expresó: “Yo la vi subir después de almorzar, y como no bajó para la merienda, me preocupé. Llamé a un vecino y él fue el que la encontró”. Además, durante la entrevista remarcó que su hija había denunciado situaciones de conflicto con su ex pareja y mencionó amenazas previas. En ese sentido, sostuvo que Mariel fue asesinada y reclamó que se haga justicia.
De acuerdo con fuentes policiales consultadas, los efectivos de la Comisaría 5ª de Wilde que intervinieron en el lugar no detectaron señales de una muerte violenta. En el parte oficial se indicó que acudieron al domicilio a raíz de la “descompensación” de una mujer. Asimismo, se detalló que la madre de la víctima no observó el ingreso de ninguna persona ajena a la vivienda hasta el momento en que se produjo el hallazgo.
Toda la información recolectada fue puesta en conocimiento de la fiscal Laura Carabajal, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°2 especializada en violencia de género del Departamento Judicial de Avellaneda-Lanús. Según indicaron desde la Policía, una vez interiorizada de la situación, la funcionaria judicial señaló, entre otros aspectos, que “toda muerte de una mujer no resulta ser femicidio”, motivo por el cual no correspondía su intervención directa.
De esta manera, la causa pasó a la UFI N°3, a cargo de la fiscal Solange Cáceres, quien ordenó iniciar una investigación para esclarecer el fallecimiento y dispuso el traslado del cuerpo a la morgue para la correspondiente autopsia. Hasta este sábado, el expediente es investigado bajo la carátula de “averiguación causales de muerte”.
Mientras se aguardan los resultados de los peritajes, el contexto previo suma elementos que podrían resultar relevantes para la investigación. Días antes de su muerte, Mariel había realizado una denuncia formal contra su ex pareja y contaba con una restricción de acercamiento dictada por el Juzgado de Familia N°4 de Avellaneda-Lanús.
En esa presentación judicial, la mujer manifestó haber recibido amenazas telefónicas. Si bien aclaró que no reconoció la voz de quien la llamó, indicó que el único conflicto judicial que mantenía era con su ex, vinculado a cuestiones patrimoniales y al divorcio. Según su relato, un hombre la llamó y le dijo: “Si seguís jodiendo te vamos a matar”, para luego cortar la comunicación. La denuncia fue radicada el pasado 27 de enero.
Además, semanas atrás, Mariel había brindado una entrevista al programa “Crónicas Sindicales”, en la que relató la situación de violencia que atravesaba: “Estuve mucho tiempo callada porque sabía que algo iba a pasar, pero no tenía la fuerza o el apoyo. Él dijo que yo lo amenacé, eso no es real, es el miedo que tiene una mujer sola para enfrentar a esta manga de delincuentes que están con él. Yo le dije una vez que si me daba una cachetada me podía matar, y una vez compró un arma. A mí me llega a pasar algo o a mi familia y ya saben”. El ex de la fallecida integra el sindicato de seguridad privada.
Por último, Bianca contó que su hija se había separado de este hombre hacía algunos meses. “Antes de irse, él se llevó todo. Una camioneta, el televisor, máquinas de sacar fotos, ropa… Le robó todo a mi hija”, afirmó la madre.
