La Justicia de Chubut investiga la muerte de un nene de 4 años que se descompensó en su casa de Comodoro Rivadavia y murió tras ser trasladado de urgencia a un centro de salud. Mientras se esperan los resultados de la autopsia para establecer qué originó el paro cardiorrespiratorio, desde el entorno paterno del menor surgieron fuertes cuestionamientos hacia la madre.
El episodio comenzó el domingo pasado en una vivienda ubicada en la zona de quintas, cuando la madre del niño pidió asistencia al notar que su hijo tenía serias dificultades para respirar. Según relató, el menor comenzó a sentirse mal en su habitación alrededor de las 7 de la mañana.
Tras el llamado de emergencia, personal médico y efectivos policiales acudieron al lugar y encontraron al nene sin signos vitales. De inmediato iniciaron maniobras de reanimación y, minutos más tarde, lo trasladaron al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde ingresó cerca de las 8:35 y fue atendido en la guardia pediátrica.
En el hospital, los profesionales intentaron estabilizarlo, pero su estado era crítico. Finalmente, el menor falleció en la noche del lunes, sin que hasta el momento se haya podido determinar qué provocó el paro cardiorrespiratorio.
Ante esta situación, el Ministerio Público Fiscal ordenó el traslado del cuerpo a la morgue judicial para la realización de la autopsia que permita esclarecer las causas del fallecimiento.
En paralelo, desde el entorno paterno del niño se expresaron fuertes reclamos hacia la madre. Lorena, pareja del padre, contó que el menor había pasado a vivir con ella en noviembre, tras una resolución judicial en medio de un conflicto por la tenencia. “Nos decían que estaba bien y no era así”.
Según su relato, luego del cambio de hogar el nene comenzó a manifestar angustia. También indicó que en redes sociales varias personas hicieron referencia a posibles situaciones de maltrato.
La mujer recordó que la mudanza se concretó el 4 de noviembre y que, debido a una restricción perimetral, la familia paterna no tuvo contacto con el chico durante tres meses.
En ese contexto, explicó que lograron averiguar a qué jardín asistía el menor y que, pocos días después del traslado, fue visto llorando y con hambre en la institución anterior, a la que ya no concurría por el cierre del ciclo lectivo. Además, afirmó contar con grabaciones en las que la pareja de la madre se refería al niño como “una carga”, argumentando que ya tenían una beba, y señaló que la mujer pasaba gran parte del tiempo trabajando o en el gimnasio.
También aseguró que la familia presentó un video en el que se ve al menor llorando mientras era llevado de la mano por un policía, y denunció que al intentar exhibir esas imágenes en la Defensoría no obtuvieron respuesta.
En sus declaraciones, Lorena fue aún más crítica y afirmó: “El día que el nene llegó al hospital, la madre se fue y se quedó en su casa. Lo llevó sin vida, lo dejó y regresó a su casa”.
Por su parte, el entorno paterno reclamó explicaciones sobre el origen del paro cardiorrespiratorio. “En todos los estudios que le hicieron no aparece qué lo provocó. No tenía problemas cardíacos ni antecedentes”, señaló.
En relación con la atención médica, Luis Cisneros, jefe del Departamento de Pediatría del Hospital Regional, explicó que el menor ingresó en paro y que lograron restablecer el ritmo cardíaco, aunque nunca volvió a respirar por sus propios medios.
“Era un paciente en estado crítico que no respondió a los tratamientos. Desde su ingreso, no logró recuperarse”, detalló el especialista. El niño fue derivado primero al área de shock room y luego a terapia intensiva, donde permaneció con asistencia respiratoria mecánica hasta el momento de su fallecimiento.
