La investigación contra un entrenador de fútbol del Club Unión Vecinal de Neuquén continúa avanzando y sumó nuevos elementos en los últimos días, luego de que aparecieran más denunciantes. El caso, que inicialmente se conoció a mediados de marzo por la denuncia de un joven, se amplió con la incorporación de nuevos testimonios y la posible existencia de una red de estafas vinculadas a los hechos.
De acuerdo con la información aportada por el fiscal jefe Maximiliano Breide Obeid, la causa ya cuenta con al menos tres hechos adicionales y se dispuso la extensión de la prisión preventiva del acusado, identificado como D. E. M., por un plazo de cuatro meses. Las situaciones investigadas habrían ocurrido entre 2025 y los primeros meses de 2026.
A partir del primer testimonio, otros menores se animaron a declarar, incluso mediante entrevistas en Cámara Gesell. Gracias a esas declaraciones, la fiscalía detectó un patrón de comportamiento en el que el acusado habría realizado transferencias de dinero que iban desde los 300 mil hasta los 600 mil pesos, además de entregar regalos con el objetivo de generar confianza con los adolescentes.
Según explicó Breide Obeid, esos movimientos de dinero quedaron registrados tanto en cuentas bancarias como en la plataforma Mercado Pago. En este contexto, la hipótesis principal sostiene que el dinero habría sido utilizado como un mecanismo de acercamiento hacia las víctimas, aprovechando su rol de entrenador y la relación de confianza que mantenía con ellos.
A partir de los elementos reunidos, la fiscalía investiga al imputado por posibles delitos como grooming, exhibiciones obscenas, promoción de la prostitución, corrupción de menores y delitos informáticos. En algunos casos, también se analiza si los abusos habrían ocurrido en el marco de entrenamientos, viajes o concentraciones deportivas.
El fiscal también advirtió que el modo de operar del acusado ya fue corroborado con distintas pruebas y no descartó que surjan más víctimas en el transcurso de la investigación. En paralelo, se busca determinar el origen del dinero involucrado en las maniobras.
En ese sentido, Breide Obeid sostuvo que el dinero proveniente de presuntas estafas habría sido utilizado para comprar regalos y así captar a los menores. Incluso, se investiga la posibilidad de que el acusado haya organizado esquemas piramidales con el objetivo de obtener fondos destinados a ese fin.
Por otra parte, también surgieron testimonios que indican que el sospechoso habría intentado vincularse con otras instituciones deportivas de la región, con la intención de ofrecer apoyo económico para mejoras en las instalaciones y así generar nuevos espacios de acercamiento.
Hasta el momento, la causa reúne varios casos con características similares y se espera que al menos cinco adolescentes más presten declaración en los próximos días. Sin embargo, la magnitud total de los hechos aún no está completamente determinada.
En paralelo, la fiscalía continúa con el análisis de dispositivos electrónicos secuestrados, como computadoras y teléfonos, en busca de más pruebas y posibles nuevas víctimas. También se activaron protocolos especiales para evitar la revictimización de los menores involucrados, con intervenciones de la Defensoría de los Derechos del Niño y del Adolescente, equipos médicos y profesionales interdisciplinarios.
“El objetivo es cuidar a los chicos; la primera intervención es de contención y no de investigación”, remarcaron desde la fiscalía al referirse al abordaje del caso.
