Instituto se quedó con un triunfo por 2-1 tan sufrido como valioso frente a Atlético Tucumán en el marco del Torneo Apertura 2026. En un encuentro equilibrado, intenso y atravesado por la polémica, el conjunto cordobés encontró la diferencia en los momentos clave para celebrar ante su gente.
El desarrollo del partido fue parejo desde el inicio, con ambos equipos disputando cada pelota y sin regalar espacios. En ese contexto, una de las acciones que marcó la noche llegó promediando la primera mitad. El árbitro Fernando Espinoza sancionó un penal a favor de Instituto tras una jugada que despertó fuertes reclamos del lado tucumano. Álex Luna se hizo cargo de la ejecución y, con serenidad, transformó la oportunidad en el 1-0 para la Gloria.
Atlético Tucumán no se desordenó pese al golpe y continuó en partido, intentando construir desde la tenencia y buscando lastimar por las bandas. Instituto, por su parte, apostó a la intensidad y a sostener la ventaja con presión alta. Sin embargo, el inicio del segundo tiempo alteró rápidamente el panorama.
En el arranque del complemento, el Decano aprovechó una desatención defensiva y llegó al empate. Carlos Abeldaño capitalizó la jugada y estableció el 1-1, resultado que reflejaba la paridad observada en el campo de juego. El gol modificó el ritmo del encuentro, que ganó en nerviosismo y fricción, con interrupciones constantes y un clima cada vez más tenso.
Con el paso de los minutos, Instituto intentó recuperar protagonismo, empujado por la necesidad de sumar y por el aliento desde las tribunas. Atlético Tucumán, en tanto, buscó sostener el equilibrio y explotar los espacios que dejaba el local en su afán ofensivo. El empate parecía encaminado a convertirse en definitivo, pero el desenlace todavía guardaba emociones.
Cuando el partido ingresaba en sus últimos instantes, Giuliano Cerato apareció para cambiar la historia. En una de las últimas acciones de la noche, el delantero concretó la jugada decisiva y marcó el 2-1 que desató el festejo de Instituto. El tanto agónico selló una victoria cargada de dramatismo para la Gloria, que terminó celebrando tres puntos vitales.
El pitazo final encontró al equipo cordobés entre la euforia y el alivio, tras un duelo exigente y atravesado por la controversia. Atlético Tucumán, en cambio, se fue con la sensación amarga de haber estado cerca de rescatar un resultado positivo.
