La causa judicial que investiga una presunta estafa por USD 10 millones en el hotel 15 de Diciembre, ubicado en Mar del Plata y perteneciente al Sindicato de Camioneros, sumó un nuevo capítulo con la imputación de Claudio Balazic y Paulo Villegas. Ambos ex dirigentes habían sido removidos de sus cargos por Hugo Moyano seis meses atrás.
El expediente está en manos del fiscal Carlos David Bruna, titular de la Unidad Funcional N° 10 de Delitos Económicos, donde se analizan presuntas irregularidades vinculadas a sobreprecios en servicios y alimentos del establecimiento sindical. Fuentes judiciales indicaron que los acusados ya fueron notificados formalmente de la causa, en una instancia que busca evitar futuros planteos de nulidad, en paralelo al inicio de una pericia contable destinada a determinar si hubo maniobras ilícitas.
Por el momento, no se dispusieron nuevas medidas de prueba, aunque ya se reunió documentación relevante y se tomaron declaraciones al personal del hotel. Además, el Sindicato de Camioneros designó un perito para intervenir en el proceso.
En el ámbito judicial no descartan que la investigación derive en más imputaciones. Sin embargo, aún no hay certezas sobre el posible impacto que el avance del expediente podría tener sobre Moyano.
La denuncia que dio origen al caso fue presentada por Héctor Maldonado, secretario de Prensa, Cultura y Turismo del gremio y hombre cercano al líder sindical. En ese momento, se informó que el administrador del hotel había sido apartado y denunciado, aunque su defensa alegó que no contaba con autonomía para tomar decisiones. Entre las pruebas bajo análisis figuran cheques firmados por los directivos desplazados.
La presentación judicial se realizó el 12 de septiembre de 2025 tras detectarse inconsistencias en las cuentas del hotel sindical, un edificio de 12 pisos ubicado en Santa Fe 2373, que permanece cerrado por obras de remodelación. El establecimiento había sido inaugurado en 2006 por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
Tras la denuncia, en octubre pasado, Moyano decidió apartar de sus cargos a Villegas, quien se desempeñaba como secretario Tesorero, y a Balazic, secretario Administrativo del sindicato.
El conflicto interno dentro de Camioneros se intensificó a partir de estos hechos. La salida de ambos dirigentes estuvo rodeada de tensiones y versiones cruzadas, en un contexto donde comenzaron a circular mensajes acusatorios. Días después de sus desplazamientos, aparecieron volantes frente a la sede del gremio con mensajes dirigidos contra Marcelo Aparicio, en los que se lo acusaba de participar en maniobras irregulares.
Aparicio, conocido como “Feúcho”, ocupa el cargo de secretario Gremial y es considerado una figura clave dentro de la estructura sindical, con una relación histórica con Pablo Moyano. En ese marco, también trascendió que los dirigentes desplazados mantenían cercanía con el hijo mayor de Moyano, lo que alimentó sospechas internas.
Algunas versiones dentro del sindicato sugirieron que, más allá de la denuncia judicial, los movimientos podrían haber respondido a disputas de poder. Según esas interpretaciones, la decisión de apartar a Villegas y Balazic habría servido para desactivar una supuesta operación interna vinculada a sectores alineados con Pablo Moyano.
