La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que el Gobierno presentará una denuncia por terrorismo contra los responsables de los hechos violentos ocurridos durante la jornada. Según explicó, los disturbios no solo implicaron agresiones contra las fuerzas de seguridad, sino que respondieron a una acción organizada con el objetivo de desestabilizar el orden institucional.
En su análisis, la funcionaria sostuvo que lo sucedido excedió el marco de las protestas habituales. “Gente con bidones de nafta y bombas Molotov en la mochila, bulones para tirar con gomera, palos de bandera convertidos en lanzapalos. ¿Cómo se llama eso? Eso es violencia extrema con la intención de desestabilizar”, expresó. En la misma línea, remarcó que, a su entender, no se trató únicamente de ataques contra la policía: “Fue un acto de terrorismo”.
Monteoliva adelantó que el Ejecutivo consolidará la información reunida para impulsar una denuncia federal bajo la figura de terrorismo contemplada en la legislación argentina. “Vamos a denunciar por terrorismo, porque una bomba Molotov es una bomba. Es un arma, y con toda la intención de generar no solo muerte, sino caos”, afirmó en diálogo con Eduardo Feinmann en radio Mitre.
En la Argentina, la Ley Antiterrorista (N° 26.734) prevé penas agravadas para quienes cometan delitos con la finalidad de sembrar terror en la población o forzar decisiones de las autoridades públicas. La calificación bajo esta figura implica la intervención de la Justicia federal, la posibilidad de detenciones sin excarcelación inmediata y sanciones más severas, lo que representa un cambio significativo respecto de la tipificación tradicional de estos hechos como daños o atentados contra la autoridad.
En cuanto al operativo desplegado durante la jornada, la ministra defendió el accionar de las fuerzas de seguridad. Señaló que se aplicaron estrictamente los protocolos de actuación con el fin de evitar daños mayores y reducir el número de heridos. Indicó que la prioridad fue dispersar los focos de violencia mediante agua y gases antes de avanzar con las brigadas de detención.
“La intención primera es dispersar precisamente para desconcentrar ese conflicto que se había focalizado en dos o tres puntos”, explicó. Frente a las críticas por la falta de detenciones en flagrancia, argumentó: “No había manera de detenerlos con brigadas en ese momento cuando están tirando bombas Molotov”. En ese sentido, destacó la necesidad de resguardar la integridad de los efectivos y evitar que una intervención precipitada derivara en una escalada mayor de violencia.
Asimismo, respondió a los cuestionamientos sobre la actuación de los uniformados que custodiaban las vallas. “Cada valla pesa cien kilos, no es una latita. El esfuerzo y la expertise para amarrarla es fundamental, porque si se caen pueden provocar un efecto dominó peligroso para todos”, precisó.
Respecto de la investigación en curso, Monteoliva confirmó que se avanza en la identificación de los responsables. Informó que más de una decena de personas ya fueron reconocidas y que el número de detenidos superó los setenta desde el mismo día de los incidentes. “Ya vamos más de diecisiete identificados. Seguimos identificando, porque con el ok de la Justicia, la Unidad de Flagrancia Este, a cargo de la fiscal Malena Mercuriali, interviene en la causa”, detalló.
El proceso de identificación, explicó, incluye el análisis de imágenes captadas por cámaras de fuerzas federales, dispositivos de la Ciudad y registros audiovisuales de los medios de comunicación. Entre los sistemas utilizados, mencionó el Sistema Luna, destinado a la comparación de rostros en bases de datos policiales, y otras herramientas como Jessie, orientadas al análisis de antecedentes y registros biométricos.
Sobre los perfiles de los implicados, indicó que son diversos: “Hay personas de veinte años y otras de más de sesenta, la mayoría de la provincia de Buenos Aires y algunos de Ciudad de Buenos Aires, Tucumán y Salta”. Aclaró que no todos cuentan con antecedentes penales, aunque señaló la existencia de casos con historiales delictivos extensos. También aludió a la posible vinculación de algunos de los involucrados con barras bravas y agrupaciones de izquierda combativa o anarquistas.
En otro tramo de sus declaraciones, la ministra rechazó versiones difundidas en redes sociales y algunos medios que sugerían la presencia de policías infiltrados entre los manifestantes violentos. “Eso de estar diciendo que es un policía o que es un expolicía, no sé de dónde lo sacan. Es un disparate pensar que el Gobierno genere ese tipo de situaciones”, afirmó. Calificó esas teorías como “una locura” y subrayó que toda la actuación oficial se encuentra judicializada y debidamente documentada. “Lo único que faltaría sería que en cualquier momento digan que era yo la que estaba con la gomera”, ironizó.
En cuanto al balance de la jornada, Monteoliva informó que no se registraron víctimas de gravedad. “Dentro del balance del día, por suerte solo fueron siete efectivos golpeados y los civiles lastimados no tuvieron heridas de gravedad”, destacó. No obstante, cuestionó la rapidez con que la Justicia suele disponer la liberación de detenidos en este tipo de hechos y anticipó la necesidad de revisar protocolos para futuras movilizaciones, incluyendo controles más estrictos sobre mochilas y banderas.
Hacia el final de la entrevista, la ministra celebró la media sanción en Diputados sobre la baja de la edad de imputabilidad. “Me pareció realmente empezar a saldar una deuda con los familiares de las víctimas. Es un desafío grande, pero es responderle a quienes también son víctimas indirectas de muchísimas situaciones”, concluyó.
