Una explosión en China dejó un saldo de 26 víctimas fatales y 61 heridos. La cantidad de personas lesionadas por este accidente, que enluta al país en el inicio de la semana, fue confirmada por autoridades y medios oficiales durante la jornada del martes 5 de mayo de 2026.
El hecho ocurrió en una fábrica de fuegos artificiales situada en la provincia de Hunan, en el centro del país. Como consecuencia del estallido, las instalaciones quedaron completamente destruidas, según reportes oficiales y registros difundidos tras el incidente.
Chen Bozhang, prefecto de Changsha, expresó sus condolencias a las víctimas y pidió disculpas a las familias afectadas, a los heridos y a la sociedad en general. Durante una conferencia de prensa que comenzó con un minuto de silencio, el funcionario manifestó: “Estamos profundamente tristes, llenos de remordimiento”.
La explosión se produjo el lunes a las 16:43 en la fábrica Huasheng, dedicada a la fabricación y exhibición de fuegos artificiales en Liuyang, una ciudad bajo la jurisdicción de Changsha, capital de Hunan.
De acuerdo con los informes oficiales, en el lugar había una gran cantidad de productos terminados y semielaborados que se incendiaron tras el estallido, lo que generó detonaciones sucesivas. Además, la presencia de importantes volúmenes de pólvora incrementó el riesgo para los equipos de rescate.
El colapso de estructuras como paredes, columnas y techos dejó a varias personas atrapadas entre los escombros y dificultó las tareas de asistencia. Cientos de rescatistas fueron desplegados en la zona, mientras que las autoridades evacuaron a residentes cercanos ante el peligro latente por depósitos de material explosivo.
En paralelo, los indicadores ambientales se mantuvieron dentro de parámetros normales, según los controles realizados tras el incidente. Sin embargo, una persona fue detenida y es investigada en relación con lo ocurrido.
Como medida preventiva, se ordenó la suspensión de la producción en todas las fábricas de fuegos artificiales y petardos de Liuyang, un reconocido polo de esta industria en China.
Las imágenes difundidas por medios estatales mostraron la magnitud de la destrucción, con estructuras colapsadas, columnas de humo elevándose y múltiples focos de incendio activos.
Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las víctimas y en la investigación para determinar las causas del siniestro. En ese marco, el presidente Xi Jinping instó a intensificar los esfuerzos de rescate, acelerar las pericias y reforzar los controles de seguridad para evitar tragedias similares en el futuro.
Liuyang, conocida históricamente por su producción de fuegos artificiales, tiene una tradición que se remonta a siglos atrás. No obstante, el accidente reavivó las preocupaciones sobre las condiciones de seguridad en este tipo de industrias, especialmente tras otros incidentes registrados recientemente en el país.
