El propietario de una distribuidora clandestina en Exaltación de la Cruz fue arrestado, acusado de alterar los envases de distintos alimentos al modificar sus fechas de vencimiento con el objetivo de venderlos a través de redes sociales.
La causa se inició en octubre del año pasado tras una denuncia anónima presentada ante la División Delitos contra la Salud Pública de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal Argentina, en la que se advertía sobre la existencia de un lugar dedicado a la distribución de alimentos adulterados en la localidad de Los Cardales, dentro del partido bonaerense.
A partir de esa alerta los investigadores comenzaron con tareas de campo y análisis de datos. Así lograron identificar a un hombre que realizaba publicaciones en redes sociales para conseguir productos como cervezas, embutidos y pescados envasados al vacío que estaban vencidos o próximos a su fecha límite. Luego, alteraba las etiquetas originales para reinsertarlos en el circuito comercial como si fueran aptos para el consumo, lo que implicaba un serio riesgo sanitario para los compradores.
Con el avance de la pesquisa, se logró ubicar una vivienda en el barrio “Los Cardos”, donde funcionaba la distribuidora manejada por el sospechoso. En ese lugar se almacenaban y vendían al público los productos adulterados.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado Federal de Campana, a cargo del juez Adrián González Charvay, ordenó el allanamiento del establecimiento. Durante el procedimiento se concretó la detención del acusado.
Además, en el operativo se incautó una importante cantidad de alimentos adulterados, entre ellos embutidos, pescados envasados al vacío y bebidas alcohólicas. También se secuestraron máquinas de grabado láser, equipos de impresión, impresoras de etiquetas autoadhesivas, una camioneta tipo furgón utilizada para la distribución, una computadora, un teléfono celular y documentación relevante para la causa.
Del procedimiento participaron el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y personal de la Dirección de Bromatología y Zoonosis de la Municipalidad de Exaltación de la Cruz.
El detenido, de 62 años, quedó a disposición del juzgado interviniente, acusado de infringir la ley 26.524, que sanciona el envenenamiento o adulteración de aguas, alimentos o medicamentos.
