Este jueves, se confirmó el hallazgo sin vida de Maitena Luz Rojas Garófalo, la joven de 14 años que era intensamente buscada desde el miércoles en el partido bonaerense de Merlo.
De acuerdo con la información difundida por fuentes policiales, la menor fue encontrada muerta en la localidad de Las Heras. Los investigadores trabajan para determinar las circunstancias del hecho y establecer si se trató de un suicidio.
“Todo indica que se quitó la vida”, señalaron voceros del caso, en una versión que comenzó a circular durante la tarde, en simultáneo con una marcha que se realizaba en el centro de Merlo para reclamar su aparición con vida.
Según precisaron fuentes oficiales, la adolescente fue hallada ahorcada en un árbol. En ese marco, se logró reconstruir que habría tomado el tren de la línea Sarmiento para trasladarse hasta Las Heras, donde presuntamente se habría quitado la vida tras haber mantenido intercambios de mensajes en línea que podrían haber influido en su decisión.
En paralelo, se confirmó que Maitena había salido de su casa sin su teléfono celular, aunque se llevó la tarjeta SUBE y dinero en efectivo, tal como había denunciado su familia. Durante un procedimiento en su vivienda, efectivos policiales encontraron nueve cartas de despedida y un video en su celular que reflejaría un aparente estado de depresión, según consta en el parte oficial.
La adolescente residía junto a su madre y su hermana, en un contexto familiar marcado por la separación de sus padres. En ese sentido, su padre, Ezequiel Rojas, declaró ante las autoridades y manifestó que no mantenía contacto con su hija desde hacía dos años.
Respecto a las últimas horas en que fue vista, se supo que el miércoles había llegado a la escuela acompañada por su hermana mayor. Sin embargo, ambas se separaron al ingresar, ya que Maitena se quedó conversando con unas compañeras. Más tarde, su madre constató que la joven nunca había entrado al establecimiento cuando fue a retirarla al mediodía.
Finalmente, en el marco de la investigación, también se analizó el teléfono que la adolescente dejó en su vivienda. Allí se detectaron contactos con números telefónicos de distintos países extranjeros, un elemento que ahora forma parte de las pericias en curso.
