El papa León XIV pidió este domingo detener la creciente escalada de violencia en Medio Oriente y advirtió que el conflicto podría transformarse en una “vorágine irreparable” si no se toman medidas urgentes. La máxima autoridad de la Iglesia católica manifestó su inquietud ante el aumento de hostilidades y reclamó a los países involucrados actuar con responsabilidad para evitar un agravamiento de la crisis.
Desde el Palacio Apostólico del Vaticano, durante el tradicional rezo del Ángelus, el Pontífice estadounidense aseguró que sigue “con profunda preocupación” los acontecimientos en la región, marcados por enfrentamientos y ataques cruzados. En ese contexto, subrayó que la paz no puede construirse mediante amenazas ni a través del uso de armamento que solo genera destrucción, dolor y muerte.
En su mensaje, León XIV insistió en que la estabilidad solo puede alcanzarse mediante un diálogo genuino, razonable y responsable entre las partes. Por ello, instó a los países implicados —sin mencionarlos de manera directa— a asumir una responsabilidad moral que permita frenar la escalada bélica.
El llamado del Papa se dio en medio de una situación de extrema tensión tras los recientes ataques militares entre Irán, Israel y Estados Unidos. En ese escenario, el líder religioso advirtió sobre el riesgo de una tragedia de enormes proporciones y pidió detener el conflicto antes de que alcance un punto sin retorno, lo que generó el aplauso de los fieles presentes en la plaza de San Pedro.
Además, exhortó a que la diplomacia recupere un rol central en la resolución del conflicto y se priorice el bienestar de los pueblos que aspiran a convivir en paz y con justicia. En ese sentido, también convocó a la comunidad internacional a rezar por la paz en la región.
La advertencia del Pontífice llega luego de una jornada marcada por una ofensiva militar impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que derivó en la muerte del líder supremo Ali Khamenei tras más de tres décadas en el poder.
Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, advirtió que habrá una respuesta con una contundencia “sin precedentes”. En la misma línea, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que su país responderá con una fuerza nunca antes vista si Irán avanza con represalias.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria Islámica anunció ataques contra múltiples bases militares estadounidenses en Medio Oriente, así como objetivos israelíes, en represalia por los recientes acontecimientos. También se reportaron ofensivas contra países aliados de Washington, como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y regiones del Kurdistán iraquí.
Tras la muerte de Jameneí, en Irán se estableció un consejo interino para gobernar de manera transitoria, integrado por el presidente Masud Pezeshkian, el ayatolá Alireza Arafi y el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei.
En otro tramo de su intervención, León XIV reiteró que “la paz no se construye con armas” y volvió a insistir en la necesidad de abandonar las amenazas para dar paso al diálogo. También pidió un urgente retorno a las negociaciones en otros conflictos internacionales, como el de Pakistán y Afganistán, y expresó su cercanía con Brasil por las inundaciones en Minas Gerais.
El mensaje concluyó con una fuerte apelación a la comunidad internacional para avanzar en acuerdos basados en la justicia, al remarcar que solo la concordia entre los pueblos puede sanar las heridas provocadas por la guerra.
