Tras la excarcelación de su yerno, Edmundo González exigió la liberación de todos los presos políticos en Venezuela, en un contexto marcado por demoras del gobierno interno de Delcy Rodríguez para avanzar con las liberaciones, pese a las crecientes presiones internacionales.
El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, expresó alivio por la liberación de Rafael Tudares Bracho, quien permanecía detenido desde hacía más de un año acusado de terrorismo. Sin embargo, remarcó que el hecho no debe interpretarse como una solución individual y reclamó la libertad de todas las personas encarceladas por razones políticas en el país.
“Finalmente, se ha confirmado la liberación de Rafael Tudares Bracho, mi yerno. Este ha sido un año marcado por la incertidumbre, el silencio y la angustia que conocen quienes han vivido la ausencia forzada de un familiar. Por eso, esta noticia trae alivio, en primer lugar a su familia. Pero sería un error reducir este hecho a una historia personal”, afirmó González Urrutia en un mensaje difundido durante la madrugada del jueves en su cuenta de X.
Tudares, abogado y yerno del presidente electo, fue detenido el 7 de enero de 2025 por hombres encapuchados mientras se dirigía a la escuela con sus hijos, según denunció su familia. Permaneció privado de libertad durante 380 días y había sido condenado a 30 años de prisión por cargos vinculados al terrorismo. Su liberación se produjo en el marco de un proceso de excarcelaciones anunciado por el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026.
Desde el exilio en España, donde reside desde septiembre de 2024, González Urrutia sostuvo que la detención de su yerno fue utilizada como un mecanismo de presión política. En reiteradas oportunidades denunció que la privación de libertad de Tudares buscó condicionar decisiones y forzar definiciones políticas de su entorno familiar.
En su pronunciamiento, el dirigente insistió: “Hay hombres y mujeres que continúan privados de libertad por razones políticas, sin garantías, sin debido proceso y, en muchos casos, sin verdad. La verdad es asumir que estas personas no deberían estar presas y que cada día de privación de libertad prolonga una violación que sigue abierta”.
Por su parte, Mariana González, esposa de Tudares e hija del presidente electo, denunció en varias ocasiones situaciones de extorsión y aseguró haber recibido presiones de personas vinculadas a autoridades, miembros de la Iglesia y organizaciones de derechos humanos para que solicitara a su padre abandonar la lucha opositora.
González Urrutia subrayó que la liberación de su yerno “no borra lo ocurrido” y reiteró su compromiso con la liberación de todos los detenidos por motivos políticos, además de exigir garantías de no repetición de este tipo de prácticas.
La excarcelación de Rafael Tudares se da en un escenario de fuerte presión internacional y luego de la liberación de otros referentes opositores, como Carlos Correa y Enrique Márquez, quienes recuperaron la libertad semanas atrás. No obstante, organizaciones humanitarias y de derechos humanos advierten que aún persisten decenas de casos similares en Venezuela.
