Fuertes tormentas eléctricas y lluvias intensas afectaron a los Emiratos Árabes Unidos y a otros países del Golfo durante las últimas horas, provocando inundaciones en Dubái y en distintas ciudades del país. El fenómeno generó complicaciones en el tránsito, interrupciones en servicios y la activación de operativos de emergencia por parte de las autoridades.
Las precipitaciones más intensas se registraron durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, cuando una supercelda de tormenta atravesó la región con relámpagos, truenos y lluvias torrenciales que rápidamente anegaron calles y avenidas principales.
Las lluvias también impactaron en Abu Dabi, Sharjah y otras localidades, lo que llevó a la Policía de Dubái a emitir advertencias y desplegar equipos especializados para garantizar la seguridad vial y facilitar la circulación en zonas afectadas por el agua acumulada.
Operativos de emergencia y calles anegadas
Equipos de emergencia trabajaron durante toda la jornada para drenar avenidas principales y despejar vías estratégicas afectadas por las precipitaciones. Las lluvias interrumpieron la circulación en varios puntos clave de la ciudad, lo que generó demoras y complicaciones para residentes y conductores.
Las autoridades recomendaron evitar desplazamientos innecesarios y circular con precaución, especialmente en áreas donde el nivel del agua dificultaba la visibilidad y el tránsito.
Además, las lluvias torrenciales provocaron interrupciones en la movilidad urbana, afectando aeropuertos y principales arterias viales. El sistema meteorológico inestable también generó ráfagas de viento y una reducción considerable de la visibilidad, complicando aún más la situación para residentes y viajeros.
Impactante rayo sobre el Burj Khalifa
Uno de los momentos más impactantes ocurrió cuando un rayo impactó el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo. Las imágenes circularon rápidamente en redes sociales y medios oficiales, mientras la Oficina de Medios de Comunicación de Dubái difundía el alcance del fenómeno meteorológico.
A través de sus redes sociales, la Policía de Dubái advirtió sobre la peligrosidad de circular en zonas inundadas y recomendó extremar las precauciones para evitar accidentes.
Las zonas más afectadas y respuesta oficial
El ayuntamiento de Al Ain informó que mantenía abiertos los canales de comunicación con organismos asociados para garantizar una respuesta rápida ante posibles emergencias. En Fujairah, una de las zonas más afectadas junto con Shoukah, en Ras Al-Khaimeh, se registraron 77,5 milímetros de lluvia en pocas horas, según datos difundidos por medios regionales.
Este episodio recordó las lluvias históricas de abril de 2024, cuando inundaciones severas provocaron cancelaciones y desvíos de vuelos en el Aeropuerto Internacional de Dubái, además de la muerte de al menos cinco personas en Emiratos Árabes Unidos.
Las ciudades del Golfo Pérsico suelen enfrentar dificultades ante precipitaciones intensas debido a la limitada capacidad de drenaje y a las características topográficas de la región, lo que agrava los efectos de tormentas de este tipo.
Mejora del clima pero continúan los trabajos
El Ministerio del Interior y la Autoridad Nacional de Gestión de Emergencias, Crisis y Desastres, junto con el Centro Nacional de Meteorología, evaluaron la situación y confirmaron la estabilización de las condiciones meteorológicas durante la mañana del sábado.
Sin embargo, pese a la disminución de la tormenta, las tareas de limpieza y bombeo de agua continuaron intensificándose en rutas principales y comunidades residenciales, y se mantendrán durante el fin de semana.
En Dubái, las inmediaciones del aeropuerto y la frontera con Sharjah registraron interrupciones, por lo que las autoridades recomendaron a los pasajeros consultar con sus aerolíneas antes de dirigirse a la terminal.
A pesar de la magnitud del fenómeno, las evaluaciones preliminares indicaron que la tormenta no provocó tornados ni vientos extremos que generaran daños estructurales graves, aunque el episodio volvió a poner en debate la resiliencia urbana y la infraestructura frente a eventos climáticos cada vez más intensos.
