El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo una comunicación con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, en la que expresó la condena de su país a los ataques con misiles lanzados por el régimen iraní contra el Reino.
Según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí, durante el contacto telefónico el mandatario estadounidense ratificó el apoyo de Washington frente a estos incidentes, que —según el comunicado oficial— amenazan el equilibrio y la protección regional en Medio Oriente.
De acuerdo con el parte difundido, los sistemas de defensa aérea de Arabia Saudita lograron neutralizar la ofensiva. En ese marco, Trump remarcó que su país respalda todas las medidas que adopte el Reino para responder a las acciones provenientes de Irán.
El texto oficial, publicado a través de la red social X, también advirtió que los ataques afectan directamente la seguridad y la estabilidad de toda la región.
En paralelo, el presidente estadounidense mantuvo contactos con líderes clave de Medio Oriente y con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, luego de los ataques militares conjuntos realizados por Estados Unidos e Israel contra Irán.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Trump dialogó con autoridades de Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, países que albergan bases militares estadounidenses y que quedaron involucrados indirectamente en la creciente tensión.
Estas comunicaciones se produjeron tras los ataques iraníes contra instalaciones norteamericanas en la región. A través de X, Leavitt detalló que el mandatario conversó con los líderes de las tres naciones árabes y con el titular de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita emitió un comunicado en el que condenó enérgicamente las agresiones perpetradas por Irán contra varios países del Golfo y de la región.
El documento subraya la gravedad de los hechos y denuncia violaciones a la soberanía de naciones como Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Kuwait, Jordania y la propia Arabia Saudita.
Asimismo, el gobierno saudí expresó su preocupación por lo que calificó como “ataques graves y violaciones flagrantes” por parte de la república islámica, y manifestó su solidaridad con los Estados afectados. En ese sentido, instó a la comunidad internacional a pronunciarse con claridad frente a estas acciones.
Además, las autoridades del Reino solicitaron la adopción de medidas urgentes y contundentes para frenar la escalada del conflicto y evitar consecuencias que puedan comprometer la estabilidad regional.
El comunicado también advierte que las recientes acciones de Irán constituyen una amenaza directa a la paz, la soberanía de los países árabes y a los principios del derecho internacional.
Finalmente, Arabia Saudita reafirmó la importancia de respetar la soberanía nacional y rechazó cualquier tipo de injerencia externa que ponga en riesgo la seguridad colectiva, al tiempo que expresó su disposición a trabajar junto a la comunidad internacional para proteger a los Estados del Golfo y garantizar el cumplimiento de los acuerdos internacionales vigentes.
