El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este martes su respaldo al presidente de transición sirio, Ahmed al-Sharaa, y defendió la ofensiva del Ejército en el norte del país contra las milicias kurdas. El mandatario estadounidense lo describió como “un tipo fuerte” que está trabajando “muy duro” para “mantener a los terroristas presos” mediante el accionar de las fuerzas gubernamentales.
Durante declaraciones a la prensa, Trump elogió la gestión de Al-Sharaa tras la reciente liberación de detenidos vinculados con el Estado Islámico (EI) en el este de Siria. “Es un tipo fuerte, un tipo duro”, afirmó, y agregó que “no vas a poner a un niño de coro ahí y hacer el trabajo”, en alusión al uso de la fuerza militar en el noreste del país.
El presidente republicano justificó el accionar de las tropas sirias al sostener que el objetivo es evitar fugas de yihadistas recluidos en centros de detención. “Están tratando de mantener a los terroristas presos. Fueron capaces de hacerlo”, aseguró.
Trump también confirmó que el lunes mantuvo una conversación telefónica con Al-Sharaa, en la que analizaron la situación de los prisioneros del EI que se encuentran bajo custodia de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y el proceso de transferencia de las prisiones a fuerzas de seguridad alineadas con Damasco. “Hablé con él ayer de las prisiones y de lo que estaba pasando. Tenemos a algunos de los peores terroristas del mundo en esas cárceles, y él está observando”, sostuvo.
En ese contexto, el Ejército sirio y las milicias kurdo-árabes se acusaron mutuamente de haber facilitado la liberación de yihadistas recluidos en centros como la prisión de Al Shaddadi, al sur de la gobernación de Al Hasaka. Según las FDS, en ese establecimiento permanecían detenidos hasta 1.500 combatientes del grupo terrorista.
El grupo kurdo-árabe denunció además que, pese a la cercanía de la prisión —a apenas dos kilómetros de una base de la coalición internacional—, “las reiteradas llamadas a la base no obtuvieron respuesta”.
En paralelo, Estados Unidos anunció este martes el fin del apoyo militar a las Fuerzas Democráticas Sirias en la lucha contra el Estado Islámico, en favor de las autoridades de transición sirias. Desde Washington argumentaron que “el propósito original” de ese respaldo “ha expirado” y llamaron a integrar a las fuerzas kurdo-árabes dentro del Estado sirio.
Trump se refirió a este cambio de política durante su comparecencia pública. “Me gustan los kurdos, pero se les pagaba muchísimo. Les hemos dado petróleo y otras cosas, así que lo hacían más por sí mismos que por nosotros. Pero nos llevamos bien con los kurdos y tratamos de protegerlos”, afirmó.
El mandatario norteamericano sostuvo además que su administración “ha hecho un buen trabajo” para evitar una guerra civil en Siria. En la misma línea, el enviado especial de Estados Unidos para Siria, Thomas Barrack, señaló que “el propósito original de las FDS como principal fuerza contra el Estado Islámico sobre el terreno prácticamente ha expirado”.
Según explicó el funcionario, Damasco “está ahora dispuesto y posicionado para asumir las responsabilidades de seguridad”, incluida la custodia de centros de detención y campamentos donde permanecen recluidos miles de presuntos combatientes y familiares del grupo yihadista.
Por último, Trump reveló que mantuvo una conversación telefónica “muy importante” y “muy buena” con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Ankara confirmó el diálogo y precisó que ambos mandatarios abordaron las relaciones bilaterales, la lucha contra el Estado Islámico y la situación de los miembros de la organización detenidos en cárceles sirias, según informó la agencia estatal Anadolu.
