El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, mantuvieron este viernes su primera reunión formal en la Casa Blanca. Tras una campaña signada por fuertes cuestionamientos mutuos, el encuentro se enfocó en temas centrales para la ciudad, como la crisis de vivienda, el aumento del costo de vida y las inquietudes de los ciudadanos respecto a la inflación, asunto clave en las recientes elecciones municipales que dieron la victoria a Mamdani.
A pesar del pasado inmediato —Trump había tachado a Mamdani de “100% lunático comunista” y el dirigente neoyorquino calificó a la administración federal como “autoritaria”—, ambos coincidieron en que la charla se desarrolló en un clima constructivo. “Vamos a ayudarlo a concretar el sueño de todos: un Nueva York fuerte y seguro”, expresó Trump ante los reporteros en el Despacho Oval, acompañado por Mamdani. Incluso, después de haber apoyado al candidato Andrew Cuomo y cuestionado la ciudadanía del nuevo alcalde, el mandatario aseguró que Mamdani “puede hacer un buen trabajo” y que su gestión podría sorprender tanto a conservadores como a progresistas.
Mamdani, que asumirá el 1 de enero convirtiéndose en el primer alcalde musulmán de la ciudad y uno de los más jóvenes con apenas 34 años, valoró la orientación de la reunión. “Lo que destaco del presidente es que la conversación no giró en torno a las diferencias —que existen—, sino en el compromiso compartido de servir a los neoyorquinos”, señaló tras la audiencia.
Trump también relativizó las críticas a sus políticas migratorias y admitió que el ejercicio del poder suele llevar a cambios de postura. “Creo que va a sorprender a algunos conservadores”, sostuvo. Mamdani, quien había pedido el encuentro para abordar soluciones a los problemas urbanos, recordó sus desacuerdos con la Casa Blanca por los operativos de la Patrulla Fronteriza y remarcó la urgencia de garantizar una ciudad “sin crimen”.
El contexto electoral atravesó de principio a fin la reunión. Durante la campaña, Trump utilizó reiteradamente la figura de Mamdani para movilizar a su base, advirtiendo que Nueva York no tendría “ninguna posibilidad de éxito o supervivencia” bajo su mando e incluso sugiriendo que podría frenar fondos federales si persistían algunas de sus propuestas. Finalmente, Mamdani se impuso en las elecciones del 4 de noviembre con el 50,6% de los votos, frente al 41,2% de Cuomo y al 7,4% de Curtis Sliwa, impulsado por el malestar económico y su promesa de “enfrentar a Trump y cumplir”.
En la conferencia posterior, ambos dirigentes evitaron retomar los ataques cruzados del período electoral. En su lugar, se mostraron enfocados en los desafíos económicos y de seguridad que enfrenta una ciudad diversa y atravesada por la inmigración. “Compartimos el amor por esta ciudad y el deseo de que prospere”, sintetizó Trump, asegurando que seguirá de cerca el desempeño del próximo alcalde.
