Donald Trump ofreció reactivar la mediación de Estados Unidos en el conflicto por el río Nilo entre Egipto y Etiopía

El presidente estadounidense propuso avanzar hacia un acuerdo que contemple las demandas de los países ribereños, con foco en garantizar el acceso al agua y en habilitar concesiones vinculadas a la generación de energía.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla en una ceremonia celebrada para dedicar un tramo de carretera de 6.5 kilómetros desde el aeropuerto de West Palm Beach hasta su propiedad de Mar-a-Lago como 'President Donald J. Trump Boulevard', en la propiedad de Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, EE. UU., el 16 de enero de 2026.Foto REUTERS.

El presidente de Estados UnidosDonald Trump, ofreció reiniciar la mediación estadounidense en la prolongada disputa entre Egipto y Etiopía por el uso y el reparto de las aguas del río Nilo, un conflicto que se profundizó a partir de la construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD).

La propuesta fue comunicada a través de una carta enviada al presidente egipcio, Abdelfatah El-Sisi, cuya existencia fue difundida por el propio mandatario norteamericano en la red social Truth Social. En el mensaje, Trump sugirió retomar las gestiones diplomáticas que encabezó entre 2017 y 2021, durante su primer mandato en la Casa Blanca.

La tensión entre ambos países se intensificó luego de la inauguración oficial de la Gran Presa del Renacimiento Etíope en Adís Abeba, el pasado 9 de septiembre, un hecho que generó un fuerte malestar en El Cairo, ciudad ubicada aguas abajo del Nilo y altamente dependiente de sus recursos hídricos.

“En el espíritu de nuestra amistad personal y del compromiso de Estados Unidos con la paz y el bienestar del pueblo egipcio, estoy dispuesto a reanudar la mediación estadounidense entre Egipto y Etiopía para resolver de manera responsable, de una vez por todas, la cuestión del reparto de las aguas del Nilo”, expresó Trump en la misiva dirigida a El-Sisi.

En ese marco, el presidente estadounidense aseguró que destrabar el conflicto en torno a la represa constituye una prioridad de su agenda internacional. Según explicó, su objetivo es alcanzar un acuerdo que “garantice las necesidades hídricas” de Egipto, Etiopía y Sudán, los tres países que comparten la cuenca del Nilo.

Trump sostuvo además que un “enfoque exitoso” permitiría liberar agua para Egipto y Sudán durante los períodos de sequía, mientras que Etiopía podría beneficiarse del proyecto aprovechando la infraestructura para producir grandes volúmenes de energía eléctrica.

Vista general de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) en Guba, Etiopía. Foto AFP/Archivo

La Gran Presa del Renacimiento, construida sobre el Nilo Azul e inaugurada el año pasado por el gobierno de Adís Abeba, es considerada el mayor proyecto hidroeléctrico de África. Sin embargo, tanto Egipto como Sudán han manifestado reiteradamente su preocupación, al considerar que la obra representa una amenaza directa para su seguridad hídrica.

El mandatario estadounidense recordó además que, durante su primer mandato, evitó un conflicto armado entre Egipto y Etiopía a raíz de la disputa por la represa. Según afirmó, ese episodio forma parte de los ocho conflictos internacionales que asegura haber resuelto y que, en su visión, lo hacen merecedor del Premio Nobel de la Paz.

No obstante, en julio del año pasado, Trump reconoció públicamente que la situación “se ha convertido en un problema muy grave” y exhortó a las partes involucradas a “encontrar una solución” que evite una escalada mayor.

Etiopía, un país con más de 120 millones de habitantes, sostiene que la Gran Presa del Renacimiento —una obra valuada en unos 5.000 millones de dólares y construida sobre un afluente del Nilo— es clave para su estrategia de desarrollo económico. Egipto, en cambio, afirma que la presa viola acuerdos internacionales y supone un riesgo de sequías e inundaciones en su territorio, una acusación que el gobierno etíope rechaza.

En ese sentido, el 4 de septiembre de 2025, antes de la inauguración de la represa, el vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio, Tamim Khallaf, denunció que Etiopía avanzó con la construcción de la obra “de manera unilateral, sin ninguna notificación previa, consultas adecuadas o consenso con los países río abajo”, lo que, según afirmó, constituye “una grave violación del derecho internacional” y una “amenaza existencial”.

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