El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó este viernes que su par ucraniano, Volodimir Zelenski, deberá pronunciarse antes del próximo jueves 27 de noviembre acerca del plan de paz impulsado por Washington para intentar cerrar la guerra que estalló tras la ofensiva rusa de febrero de 2022.
Durante una entrevista en el programa radial de Brian Kilmeade, emitido por Fox News, Trump explicó que, entre las distintas fechas que se manejaron, el jueves de la semana próxima le parecía “el momento apropiado”. La jornada coincide con la celebración del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos. En paralelo, Kiev insistió en que no admitirá ninguna propuesta que cruce sus “líneas rojas”, mientras Zelensky mantuvo encuentros con mandatarios europeos para analizar el panorama.
El mandatario estadounidense volvió a sugerir —como lo viene haciendo desde hace meses y especialmente desde la cumbre de Alaska mantenida con Vladimir Putin— que Ucrania tendría que aceptar que Rusia conservará el control de la región del Donbás, un punto clave de la iniciativa que impulsa la Casa Blanca.
Por su parte, Zelensky considera inaceptable esa idea y, este mismo viernes, aseguró que planea presentar una alternativa en los próximos días. Trump sostuvo que Ucrania está “perdiendo territorios en este momento” y calificó el conflicto como “un baño de sangre” que Putin buscaría concluir. Según el presidente estadounidense, la guerra “iba a resolverse en un día, y ya llevan cuatro años”.
Trump destacó además el amplio respaldo militar entregado por Estados Unidos: “Les hemos proporcionado el mejor equipamiento militar del mundo, y muchísimo”. Sin embargo, aclaró que no contempla retirar las sanciones aplicadas a Rusia, especialmente las dirigidas a su sector energético. “Las sanciones continuarán, son muy severas, porque toda su economía depende del petróleo”, remarcó.
Los ejes del plan estadounidense para poner fin al conflicto
El esquema, compuesto por 28 puntos y respaldado por Trump, plantea que Kiev entregue a Moscú las regiones de Donetsk y Lugansk. De acuerdo con documentos consultados por la agencia AFP, el texto también prevé reconocer de manera “de facto” a Crimea como territorio ruso, una concesión que contaría incluso con la validación de Washington.
La propuesta habría sido elaborada de forma reservada durante un mes por el enviado especial Steve Witkoff y el secretario de Estado Marco Rubio. La Casa Blanca aclaró que se trata de un borrador en revisión y que aún no existe una versión definitiva.
Un alto funcionario estadounidense explicó que el plan incluye garantías de seguridad para Ucrania provenientes de Estados Unidos y aliados europeos, con compromisos comparables a los que ofrece la OTAN en caso de agresiones. Además, sugiere que las regiones sureñas de Kherson y Zaporizhzhia queden divididas según la actual línea del frente, en un contexto en el que las fuerzas rusas intensificaron sus ataques y dejaron al menos cinco muertos en Zaporizhzhia durante la noche del jueves.
El documento también contempla que Ucrania reduzca su capacidad militar a 600.000 efectivos, que la OTAN se abstenga de desplegar tropas en territorio ucraniano y que los aviones europeos dedicados al apoyo permanezcan estacionados en Polonia.
Tras reunirse con representantes del Pentágono, Zelensky subrayó que cualquier negociación debe conducir a “una paz digna” basada en la soberanía, la independencia y el respeto al pueblo ucraniano. Desde su oficina informaron que el mandatario espera tratar los detalles del plan directamente con Trump en los próximos días.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que la iniciativa continúa en proceso de análisis y cuenta con el aval del presidente estadounidense. “Es un buen plan tanto para Rusia como para Ucrania, y creemos que puede resultar aceptable para ambas partes”, afirmó.
