El presidente de Estados Unidos, Donald Trump volvió a colocarse en el centro de la escena internacional tras conceder una entrevista exclusiva a The New York Times, en la que sostuvo que su propia moral y su capacidad de decisión son los únicos frenos a la proyección del poder estadounidense. Durante casi dos horas de conversación en la Casa Blanca, el mandatario abordó el operativo que derivó en la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, planteó la posibilidad de anexar Groenlandia y rechazó la idea de que tratados o normas internacionales limiten su accionar.
Sentado en el Despacho Oval, con una maqueta de un bombardero B-2 sobre una mesa cercana, Trump expuso una concepción del liderazgo mundial basada en la primacía nacional, el poder militar y la voluntad individual. “No necesito el derecho internacional”, afirmó, aunque aclaró que no pretende causar daño deliberado a la población civil. “Mi propia moralidad, mi propia mente, es lo único que puede detenerme”, resumió ante el diario neoyorquino.
En relación con China y una eventual ofensiva sobre Taiwán, el presidente se mostró convencido de que Pekín no avanzaría militarmente mientras él continúe en el poder. A su entender, el riesgo de un ataque solo podría aumentar tras un cambio de administración en Washington.
Venezuela: intervención, petróleo y control prolongado
Gran parte de la entrevista estuvo dedicada a la reciente operación militar en Venezuela, que Trump calificó como un éxito. El mandatario aseguró que su gobierno planea mantener un control indefinido sobre el país sudamericano y sobre sus amplias reservas de petróleo tras la caída del régimen de Maduro. “La vamos a reconstruir de una manera muy rentable”, afirmó, y adelantó que Estados Unidos utilizará crudo venezolano para reducir los precios y financiar la recuperación económica.
Según informó The New York Times, Trump evitó establecer un plazo concreto para la permanencia estadounidense en Venezuela, aunque dejó entrever que podría extenderse durante varios años. En paralelo, el Senado estadounidense avanzó con el debate de una resolución destinada a limitar la capacidad del presidente para utilizar la fuerza militar en ese país. El senador Rand Paul señaló que las propias declaraciones de Trump impulsaron la iniciativa legislativa.
Funcionarios de la administración detallaron que el plan contempla tres etapas: el control de la comercialización del petróleo, el respaldo a un gobierno interino y una eventual transición política. El secretario de Estado, Marco Rubio, presentó este esquema ante el Congreso, mientras la comunidad internacional sigue el proceso con cautela.
Durante la entrevista, Trump se negó a precisar si ordenaría el despliegue de tropas estadounidenses en caso de que las autoridades venezolanas bloquearan el acceso al petróleo o mantuvieran presencia rusa o china en el país. “No quisiera decirles eso”, respondió.
El presidente describió con detalle la operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en Caracas. Relató que siguió de cerca el entrenamiento de las fuerzas involucradas, que utilizaron una réplica del complejo presidencial en instalaciones militares de Kentucky.
Trump comparó el resultado de la misión con fracasos históricos de Estados Unidos, como el intento fallido de rescate de rehenes en Irán durante la presidencia de Jimmy Carter y la retirada de Afganistán bajo el mandato de Joe Biden. De acuerdo con cifras citadas por el medio estadounidense, la incursión habría dejado cerca de 70 muertos, entre venezolanos y cubanos.
El control norteamericano sobre la industria petrolera venezolana ya estaría en marcha, con el anuncio de la obtención de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo pesado. Sin embargo, el propio Trump admitió que la reactivación plena del sector demandará varios años.
El mandatario evitó comprometerse sobre la fecha de eventuales elecciones en Venezuela y tampoco explicó por qué reconoció a Delcy Rodríguez, ex vicepresidenta de Maduro, como presidenta interina, en lugar de respaldar a María Corina Machado, líder opositora y reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025.
Hacia el final del intercambio, Trump expresó su intención de viajar a Venezuela “cuando sea seguro” y aseguró que las actuales autoridades interinas están tratando a Estados Unidos “con gran respeto”.
Groenlandia: ambición de propiedad más allá de los tratados
Otro de los ejes de la entrevista fue la aspiración de Trump de obtener la “propiedad” de Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca y aliado dentro de la OTAN. El presidente consideró insuficiente el derecho actual de Estados Unidos a operar bases militares en la isla y subrayó el valor simbólico y estratégico de la posesión total. “La propiedad es muy importante porque es lo que se necesita para tener éxito”, sostuvo.
Trump evitó responder de manera directa si prioriza el control de Groenlandia por sobre la preservación de la alianza atlántica, aunque deslizó que “quizás sea una elección”. La postura generó preocupación en Europa y, dentro de Estados Unidos, analistas y funcionarios advirtieron que la propuesta implica una ruptura con las reglas del orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial.
Ucrania y la relación con Rusia
En cuanto a la guerra en Ucrania, el presidente expresó su disposición a condicionar el respaldo estadounidense a la defensa de Kiev, aunque aseguró confiar en que Rusia no intentaría una nueva invasión mientras él siga en la Casa Blanca. “Estoy convencido de que no volverían a invadir, o yo no lo permitiría”, afirmó.
Trump reiteró su percepción de que el presidente ruso, Vladimir Putin, busca alcanzar un acuerdo de paz. “Creo que quiere llegar a un acuerdo”, sostuvo, pese a que los combates continúan y no se registran avances significativos en las negociaciones tras casi un año de conflicto. No obstante, admitió que no maneja un cronograma para una eventual resolución. “No tengo un plazo”, reconoció.
Colombia y la llamada con Gustavo Petro
Durante la entrevista, Trump interrumpió la conversación para atender una llamada de aproximadamente una hora con el presidente de Colombia, Gustavo Petro. Según relató, el mandatario colombiano expresó su inquietud ante la posibilidad de que Estados Unidos ejecutara una operación militar similar a la realizada en Venezuela. El contenido del diálogo se mantuvo bajo reserva, aunque Trump permitió la presencia de los periodistas con la condición de confidencialidad.
Tras finalizar la llamada, el presidente estadounidense publicó en redes sociales que Petro se comunicó “para explicar la situación de las drogas” y lo invitó a visitar Washington. De acuerdo con The New York Times, la conversación contribuyó a desactivar la amenaza de una acción militar inmediata y reforzó la idea de que la operación en Venezuela funcionó como advertencia para otros gobiernos de la región.
Tiroteo de ICE en Minnesota
La entrevista también incluyó referencias al caso de una mujer de 37 años que murió tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis. Trump respaldó el accionar del agente y sostuvo que la víctima intentó atropellarlo. “Se comportó horriblemente. Y luego lo atropelló. No intentó atropellarlo, lo atropelló”, afirmó.
El episodio volvió a encender el debate en Estados Unidos sobre el uso de la fuerza y los mecanismos de control y rendición de cuentas de las autoridades migratorias.
